Atando cabos (fragmento)Annie Proulx

Atando cabos (fragmento)

"El Norte se inclinaba hacia el sol. A medida que se desplegaba la luz, una pátina lechosa de fitoplancton floreció en los bancos de la costa a lo largo de la línea de choque de la sal de la Corriente del Golfo y la Corriente del Labrador. Las aguas se mezclaban en complejas capas del Ártico y el trópico, en espumosas olas con bacterias, fermentos, diatomeas, hongos, algas, burbujas y gotitas, la materia de la vida, el impulso por crecer, el cambio, la cópula.
Un viernes por la tarde. Quoyle en casa se puso ropa vieja. Buscó el esquife de Jack a través de la ventana de la cocina. Una lejanía coloreada por una lluvia de la que no caía nada donde estaba Quoyle. Un bou se alejaba del muelle de la fábrica de conservas, probablemente rumbo a alta mar, a los bancos de las islas Funk. Diez días con una tripulación de catorce hombres, recogiendo la red, tirando lentamente de ella, el breve momento de emoción cuando asomaba un bacalao. O nada. Y destriparlos y desangrarlos. Y lanzar de nuevo la red y subirla. Y coser la red. Y otra vez. Y otra.
Allí estaba el esquife de Jack, dirigiéndose hacia la ensenada del Saco de Harina. La cortina de lluvia derivaba hacia el este, dejando manchas azules detrás. Quoyle descolgó el teléfono. "



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