Dialéctica de la naturaleza (fragmento)Friedrich Engels

Dialéctica de la naturaleza (fragmento)

"Si un movimiento cualquiera se transfiere de un cuerpo a otro, puede considerarse el movimiento, en cuanto se transfiere, en cuanto es activo, como la causa del movimiento, en cuanto es transferido, pasivo, en cuyo caso esta causa, el movimiento activo, aparece como fuerza y el pasivo como su manifestación. Según la ley de la indestructibilidad del movimiento, se infiere de aquí, por sí mismo, que la fuerza tiene exactamente la misma magnitud que su manifestación, puesto que es el mismo movimiento el que se contiene en una y en otra. Ahora bien, el movimiento que se transfiere puede, más o menos, determinarse de un modo cuantitativo, ya que se manifiesta en dos cuerpos, uno de los cuales puede servir de unidad de medida para medir el movimiento en el otro. La mensurabilidad del movimiento da su valor fuerza a la categoría, que de otro modo no tendría ninguno. Por tanto, cuanto más sea así, más podrán emplearse en la investigación las categorías de fuerza y manifestación. De aquí, en efecto, que en la mecánica, en la que las fuerzas se descomponen todavía más, se las considere como compuestas, obteniendo con ello, a veces, nuevos resultados, pero sin que, al hacerlo, deba perderse nunca de vista que se trata de una operación puramente mental; al aplicar a fuerzas realmente simples la analogía de fuerzas realmente compuestas, tal como se las expresa en el paralelogramo de las fuerzas, no se convierte a las primeras, por este solo hecho, en fuerzas compuestas. Y lo mismo en la estática. Y así también en la transmutación de otras formas de movimiento en formas mecánicas (calor, electricidad, magnetismo en la atracción del hierro), donde el movimiento originario puede medirse en el efecto mecánico producido. Pero, ya en estos casos, en los que observamos simultáneamente diferentes formas de movimiento, se revela la limitación de la categoría o de la abreviatura fuerza. A ningún físico normal se le ocurriría llamar ya simples fuerzas a la electricidad, el magnetismo o el calor, como tampoco las llamaría materias o imponderables. Si sabemos en qué cantidad de movimiento mecánico se transmuta una determinada cantidad de movimiento calórico, nada sabemos todavía acerca de la naturaleza del calor, por mucho que para investigarla sea necesario indagar estas transmutaciones. El último paso de avance de la física es el concebir el calor como una forma de movimiento, con lo que se anula en él la categoría fuerza: en ciertos respectos -los de la transición- se las puede considerar11 como fuerzas y medirlas, de ese modo. Medir, por ejemplo, el calor por la dilatación del cuerpo calentado. Si, en este caso, el calor no se transfiera de un cuerpo a otro -al que sirve de medida-, es decir, si no se alterase el calor del cuerpo por el que medimos, no podría hablarse de medición, de cambio de magnitud. Se dice simplemente que el calor dilata los cuerpos; en cambio, el decir que el calor tiene la fuerza de dilatar los cuerpos sería una pura tautología, y si afirmásemos que el calor es la fuerza que dilata los cuerpos haríamos una afirmación falsa, 1) porque la dilatación puede producirse de otros modos, por ejemplo en los gases, y 2) porque con ello no expresaríamos exhaustivamente lo que es el calor. "


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