El gran torbellino del mundo (fragmento)Pío Baroja

El gran torbellino del mundo (fragmento)

"El Sena, de día, con su aspecto tranquilo, burgués y pacífico, refleja serenamente el cielo gris sobre sus aguas quietas. Al hacerse de noche se transfigura, toma en sus orillas aire de fiesta y en su corriente un carácter sombrío y siniestro.
«Quizá influye la literatura», piensa Joe. A fuerza de hablar de París, de citarlo y de manosearlo, ha convertido la ciudad en símbolo, en algo espiritualizado y sin materia.
Ante la mirada, turbada por los posos de la literatura, París, en esa hora de la luz artificial, se torna en algo monstruoso. Para unos es la hora espléndida de fiestas, de embriaguez, de juegos, de teatros, de bailes iluminados, de terrazas, de cafés en los bulevares, de restaurantes llenos de animación y de ruido.
Para otros es la hora triste. La hora de los vagabundos en las calles desiertas, de gentes miserables en los rincones y en los bancos, de siluetas extrañas y amenazadoras en los bulevares exteriores y de figuras famélicas que marchan por las aceras como sombras, arrimados a las casas.
Los unos piensan en los miles de mujeres de los cafés, de los teatros y de los bailes; en ojos sombreados por el khol y en labios pintados. Los otros en los hambrientos y en los apaches, dispuestos a cualquier fechoría; los unos se imaginan las cenas al lado de cortesanas hermosas e incitantes; los otros, las aventuras de los cadáveres de los suicidas, al resbalar por las aguas turbias y cenagosas del río, con los brazos abiertos en cruz, huyendo de las miserias de la existencia.
Unos ven alegría donde otros ven horror.
… Luces blancas y luces rojas iluminan los puentes y tiemblan en el agua. Los faros de los automóviles pasan centelleando; arriba, por encima de las casas, el cielo tiene color de rosa sombrío, como si reflejara un incendio lejano…
«El Sena de noche», Las estampas iluminadas
Bajaron Pepita y Soledad con traje de baile. Soledad llevaba escote pequeño; en cambio, Pepita no se había quedado corta. Vestía un traje de color heliotropo muy escotado. Tenía pintados los ojos y la boca. "



El Poder de la Palabra
epdlp.com