Abraham Lincoln en Illinois (fragmento)Robert E. Sherwood

Abraham Lincoln en Illinois (fragmento)

"Nin. Pero me satisface que estuvieras allí, Abe, en el funeral. Debe haber sido un gran solaz para la familia.
Abe. No supuso ningún lenitivo en absoluto. Me pidieron decir una oración en elogio del finado -y lo intenté- pero fue incapaz de pronunciar una sola palabra. ¿Por qué esperar que esparciera todo un florilegio sobre algo tan horrible como un cadáver? ¿Acaso pensaron que el alma de Bowling Green necesitaba citas para hallar la tan ansiada paz? Lo único que me importaba es que era un buen hombre, un hombre justo -yo lo amaba- y ahora está muerto.
Nin. ¿Por qué no dijiste eso, Abe?
Abe. Ya te dije que ellos me habían pedido una oración.
Nin. Bueno, Abe. Creo que el propio Bowling sería el primero en desear aliviar tu tristeza en favor de tu felicidad y Mary -lamento que nuestro amigo no viviera lo suficiente para veros casados. (Hace un valiente esfuerzo para asumir un tono alegremente nupcial). He hecho todos los preparativos necesarios con el reverendo Dresser y Elizabeth ha dispuesto una cena espléndida, así que puedes estar seguro de que será una ceremonia fantástica y sin pena alguna. (Billy Herndon entra. Lleva una botella en el bolsillo del abrigo y se le nota un tanto ebrio y hosco. Su tono de voz es anormalmente articulado.) Ah, Billy. ¡Feliz Año Nuevo!
Billy. Lo mismo le deseo, Señor Edwards. (Pone la botella sobre la mesa, acercándose a la estufa para calentarse las manos luego de quitarse su abrigo.)
Nin. Te compré un regalo para la boda, Abe. Pensé que te gustaría llevar algo enérgico la primera vez que entres con tu novia. (Ase uno de los batones y se lo da orgullosamente a Abe, que lo toma a su vez y lo inspecciona con gravedad.) Lo compré en el mismo lugar que el mío, en Louisville.
Abe. Está muy bien, Ninian. Te lo agradezco. (Gira y lo coloca sobre el escritorio.)
Nin. Francamente he de confesarte que pensé en ello influenciado en cierta medida por el deseo de Mary de mantener las apariencias. Y en ese sentido, Josh y Billy, ¿me perdonaréis si oso expresar un pensamiento de índole personal?
Billy (Truculento) Si así lo quieres, me sentiré contento de...
Nin. No, Billy, por favor. Simplemente quiero pronunciar una o dos palabras como amigo de Abe. Es mi última oportunidad antes de la ceremonia. Por supuesto, el hecho de que la esposa sea mi cuñada supone una responsabilidad a la hora de desear el éxito del enlace. (Se gira hacia Abe.) Y sólo sobrevendrá el éxito, Abe, si eres capaz de tener en cuenta una sola cosa: debes mantener estrictamente el control sobre su ambición. Mi esposa me ha contado que ya de niña tenía delirios de grandeza -predijo que se casaría con el presidente de los Estados Unidos. (Se gira hacia Josh.) Sabes cómo es eso -cada niño ansía ser presidente algún día y cada niña contraer matrimonio con él. (De nuevo se gira hacia Abe.) Pero Mary no ha perdido en absoluto estas ilusiones juveniles. Así que te insto a ser prudente. No dejes que te convenza acerca de ninguna cruzada galante o la caza de gansos salvajes. Permítele que aprenda a estar satisfecha con aquello que Dios le ha dado. Con esto concluyo mi sermón pre-nupcial. (Se abrocha los botones del abrigo) Te veré a las cinco. Aseguraos de que esté muy elegante. (Se marcha) "



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