|
El apuesto capitán (fragmento) "Ya había cruzado todo el corredor y bajado por las escaleras que salen a la avenida de la Reina Sofía cuando, de repente, como si hubiera sido cosa de un eco, escuché resonar en mi cabeza las palabras que acababa de decir: Despache al apuesto capitán. Y así, sin darme cuenta, ya había dado nombre y atributo a ese anónimo ser que habría de ocuparnos durante tanto tiempo. Pasaron semanas, meses, hasta que volví a ver al capitán. Sumido en los casos que llevaba entonces, ni siquiera se me pasó por la cabeza interesarme por su solicitud. Además, por los pasillos y por los despachos bullían las conversaciones con los colegas. Era, si mal no recuerdo, el mes de febrero del año 1960. Había huelga de periódicos y la retransmisión de las noticias se hacía de boca en boca. Juicios de altos cargos del Partido Comunista, acusaciones de los soviéticos y, poco después, una inquietante noticia: golpe de Estado militar en Turquía. Era uno de esos días soleados del invierno que sumía el edificio en un cálido abrazo. " epdlp.com |