El engrasador y los manuscritos de Max Tod (fragmento)Renos Apostolidis
El engrasador y los manuscritos de Max Tod (fragmento)

"Ivan Borro, un anciano, engrasador e ingeniero de control, de unos cuarenta y tantos años, en la gran Estación de Mantenimiento del kilómetro 700 de la autopista Zentoga-Mesi Limni, era sordo, sordo como un dios...
Su cabello era gris, siempre corto (apenas medio dedo, ni siquiera...). Algunos pelos duros, blanquecinos, como un cepillo de hierro, y solo allí alrededor de las orejas, y un poco en las sienes, llegando incluso detrás de las aletas (llevaba la mano, solo por costumbre, supuestamente para escuchar), eran completamente blancos, por todas partes, como dos cápsulas cerradas sobre sus órganos sellados e inútiles, que lo separaban perfectamente del mundo."



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