Una vie de boy (fragmento) Ferdinand Oyono
Una vie de boy (fragmento)

"¡Eres tú, Toundi, el causante de todo esto! Tu glotonería nos matará. ¡Parece que aquí no comes lo suficiente! ¡Aún sientes la necesidad, en vísperas de tu iniciación, de cruzar un arroyo para pedirle terrones de azúcar a ese hombre-mujer blanco que ni siquiera conoces!
¡Yo lo conocía, por mi padre! Tenía la magia del látigo. Cuando iba tras mi madre o tras de mí, nos tomaba al menos una semana recuperarnos. Estaba a buena distancia de su látigo.
Lo hizo restallar en el aire y avanzó hacia mí. Yo caminaba hacia atrás.
"¿Te detienes, sí? No tengo piernas para perseguirte... Sabes que esperaré cien años para darte tu castigo. ¡Ven aquí para que podamos terminar con esto rápido!"
"No he hecho nada, padre, para merecer que me golpeen...", protesté. "¡Aaaaaaaaaakiéééééé!", exclamó. ¿Te atreves a decir que no hiciste nada? Si no fueras el glotón que eres, si no tuvieras la sangre bulímica corriendo por las venas de tu madre, ¡no estarías en Fia, peleando como la rata que eres por esos dulces que te da ese maldito hombre blanco! No te habrían retorcido los brazos, tu madre no habría luchado, y yo no habría sentido la necesidad de ir a partirle el cráneo al viejo Tinati... ¡Te aconsejo que pares! ... Si das un paso más, lo consideraré un insulto, y podrás dormir con tu madre... Me detuve.
Se abalanzó sobre mí y el ratán me azotó los hombros desnudos. Me retorcí como un gusano al sol.

Glosario.
Ratán. Material de fibra vegetal, sólida y flexible, que suele recubrir bastones o látigos, usados tanto a modo de subrayar jerarquía, para el pastoreo o para los castigos corporales en el continente africano.
"



El Poder de la Palabra
epdlp.com