Servidumbre campesina en la Cataluña medieval (fragmento)Paul Freedman
Servidumbre campesina en la Cataluña medieval (fragmento)

"Con la fragmentación de la autoridad política, los señores ejercieron sobre los agricultores derechos que combinaban lo que consideraríamos alquiler e impuestos, borrando la diferencia entre autoridad pública y propiedad privada. Los señores obtenían ingresos de los campesinos de tres formas básicas: trabajo, productos y dinero. La obligación del campesino hacia el señor era una forma de alquiler, pero iba mucho más allá de la moderna noción de terrateniente y arrendatario. El campesino estaba obligado a trabajar las propiedades del señor unos determinados días al año (una obligación más característica de zonas del norte de Europa como Inglaterra que de Cataluña). Lo habitual era que el campesino tuviera que pagar un porcentaje de lo que cultivaba. Esto podía ser tanto como la mitad del trigo y/o del vino y varias cantidades de otros productos agrícolas como aves de corral, cerdos o huevos. Los acuerdos habituales incluían un pago conocido como tarea, que consistía en una undécima parte del producto, y también un suplemento de un decimoséptimo conocido como braciaticum, pero la parte del señor podía ser mucho más alta en parcelas de producción intensiva como los viñedos. Hay que añadir los porcentajes extras como el diezmo, que se pagaba a la Iglesia. El campesino estaba tan ligado a ese sistema de mercado que también se le podían exigir dinero por varios pagos como los que simbolizaban el control del señor (census) o los propios abonos de redención. Además, había varias formas de monopolio señorial que incluían prohibiciones de actividades (como la caza) o el requisito de que el trigo fuera molido en el molino del señor (a cambio de una cuota) o que el pan se cubriera en el horno del señor (también a cambio de una suma).
La presencia de tantos tipos distintos de derechos y el hecho de que nunca se estandarizaron significaba que los señores podían inventarse nuevas exacciones. Así, las fuentes hablan de toltas et forcies, que son pagos que se exigían o cobraban sin ninguna razón legítima o incluso pseudolegítima, simplemente por la fuerza coercitiva. Aquí el poder arbitrario desbordaba."



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