ColonosPhilip Gross
Colonos

"Colonos
de los días posteriores, descalzos en el polvo,
manteniéndose agachados sobre la arena levantada por el viento,
acomodándose entre la grava,
viviendo lo suficiente
para atar un puñado de tierra,
su pequeño acre,
muriendo con algún propósito, alimentando el humus, todavía
ondeando las pequeñas y brillantes banderas de sus nombres:

linaria de hojas de hiedra, para la cual cada pared
es un agarre para los dedos; trébol de pata de pájaro,
margarita, pimpinela escarlata,
trébol lúpulo, barba de halcón,
las primeras islas de hierba en balsa,
con rumores de las fronteras
que se arrastran hacia adentro;
pronto los agarres fibrosos del saúco terrestre

con su trabajo de zapador, sus puestos de avanzada: intenta arrancar
uno, sus rizomas desgarran el suelo
como una mecha chisporroteante;
Hiedra promiscua,
exóticas salvajes extraviadas, escapadas,
especies no nativas,
como en casa junto al galio
con su aroma a miel, oh, y la humilde consuelda menor,

maleza, gentuza, sus sequías y desesperaciones,
sus travesías por el desierto, cuadrillas de presos encadenados,
sus reuniones de avivamiento,
musgo anónimo,
todos los
demás sin nombre ni documentación. Todo lo que tienen que hacer,
al parecer, es vivir. Y así
es como se recupera el desierto del camino de entrada."



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