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Colonos "Colonos de los días posteriores, descalzos en el polvo, manteniéndose agachados sobre la arena levantada por el viento, acomodándose entre la grava, viviendo lo suficiente para atar un puñado de tierra, su pequeño acre, muriendo con algún propósito, alimentando el humus, todavía ondeando las pequeñas y brillantes banderas de sus nombres: linaria de hojas de hiedra, para la cual cada pared es un agarre para los dedos; trébol de pata de pájaro, margarita, pimpinela escarlata, trébol lúpulo, barba de halcón, las primeras islas de hierba en balsa, con rumores de las fronteras que se arrastran hacia adentro; pronto los agarres fibrosos del saúco terrestre con su trabajo de zapador, sus puestos de avanzada: intenta arrancar uno, sus rizomas desgarran el suelo como una mecha chisporroteante; Hiedra promiscua, exóticas salvajes extraviadas, escapadas, especies no nativas, como en casa junto al galio con su aroma a miel, oh, y la humilde consuelda menor, maleza, gentuza, sus sequías y desesperaciones, sus travesías por el desierto, cuadrillas de presos encadenados, sus reuniones de avivamiento, musgo anónimo, todos los demás sin nombre ni documentación. Todo lo que tienen que hacer, al parecer, es vivir. Y así es como se recupera el desierto del camino de entrada." epdlp.com |