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Lesser Ruins (fragmento) "En fin, creo que ella está muerta, y aunque la amaba, ahora tengo el tiempo y la libertad para escribir mi ensayo sobre Montaigne, un ensayo que requiere no solo una concentración e intelecto extraordinarios, sino también tiempo y libertad, siendo estos últimos necesarios para la composición de mi ensayo sobre Montaigne, puesto que la libertad, específicamente la libertad financiera, me proporcionará los medios para poner en marcha mis planes, es decir, el tiempo necesario para visitar las bibliotecas, universidades y archivos vitales para terminar el ensayo extenso que me prometí completar hace más de veinte años. [...] ...porque he empezado a sentir los primeros indicios de una crisis interna, sin nombre y nueva, que se acerca rápidamente, cada vez que paso junto al armario de mi difunta esposa o considero pasar junto al armario de mi difunta esposa, la crisis interna trepando cada vez más cerca, y francamente estoy asustado, aterrorizado por el silencio que ha asumido las proporciones de una criatura que se anuncia en los contornos de su ausencia, un silencio que insiste en que mi esposa está muerta, que me recuerda que mi esposa está muerta, como si no lo supiera, como si no estuviera ya evitando el armario de mi difunta esposa, la mesita de noche también, los frascos de medicamentos dispuestos como un cuadro de locura, el hedor purgatorial de la enfermedad, el eco de sus desvaríos, esos desvaríos sobre naves espaciales que, hacia el final, ilustraban lo perdida que estaba. [...] Recordé una mañana cualquiera, despertando a su lado, observando la forma de su espalda inconsciente, el lento subir y bajar de sus respiraciones mientras dormía, sabiendo que un día ella, nosotros, esto , se irían, y cuán delicados y rápidamente oscurecidos son esos raros momentos de claridad desnuda, pensé entonces, y vuelvo a pensar ahora, los segundos que son solemnes y buenos, como aquella mañana anónima de hace quién sabe cuántos años, una de miles, en la que desperté y supe lo suficiente como para observar el temblor pasajero del tiempo, como el aleteo de las alas, la naturaleza final de todos nosotros." epdlp.com |