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Tan alemanes (fragmento) "La mente está diseñada de tal manera que habitualmente establece estándares de perfección para todo: para el matrimonio y para conducir, para las relaciones amorosas y para los muebles de jardín, para el tenis de mesa y para los hornos de gas, para los rostros y para algo tan trivial como el clima. Y luego, una vez establecidos estos estándares, establece otros estándares de comparación que sirven, entre otras cosas, para confirmar en la mente de la mayoría de las personas que muchísimas cosas distan mucho de ser perfectas. [...] Había intentado varias veces aprender alemán, investigando seriamente sus orígenes, estructuras y raíces. Intuía el poder letal del idioma. Quería hablarlo bien, usarlo como un amuleto, un dispositivo protector. Cuanto más me resistía a aprender palabras, reglas y pronunciación, más importante me parecía seguir adelante. Aquello que nos resistimos a tocar a menudo parece ser la esencia misma de nuestra salvación...Descubrimos que cuanto más tiempo permanecemos en un lugar, cuanto más tiempo dormimos en camas desconocidas, cuanto más conocemos gente de otros países, más familiar se vuelve todo. ¿Cuánto tiempo puede algo permanecer desconocido? Y, quizás una pregunta aún más importante es: ¿activa lo desconocido nuestra curiosidad e interés? ¿Es una invitación a explorar y familiarizarnos con lo desconocido?" epdlp.com |