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La señorita (fragmento) "Aquel hombre, de apellido alemán, era en realidad de raza completamente indeterminada y sin nacionalidad auténtica. Su padre había sido un alemán de Banato, que se había establecido en Osijek; su madre, una croata de familia noble. Por el contrario, su abuela materna una húngara. Por lo general, en tales personas luchan y se agitan las diversas e irreconciliables corrientes de sangre pero en aquel hombre fluían. [...] Habían robado la tierra. No, no la habían robado. Había pasado algo mucho más monstruoso e irritante: el concepto del dinero había desaparecido. Esa palabra había perdido su significado. Los ducados no eran más que fichas de juego, los billetes habían ido a a parar a la basura, como prospectos de anuncios que se repartían a los transeúntes y que éstos tiraban enseguida. Las acciones se apilaban junto a revistas. [...] Te quedas sola, porque tu madre no cuidará de ti. (…) Debes saber que toda persona que no es capaz de regular la relación entre sus ingresos y sus gastos, está condenada de antemano al fracaso. (…) Tus ingresos no dependen exclusivamente de ti, sino de personas y circunstancias diversas; sin embargo, tu ahorro depende exclusivamente de ti. A eso debes dedicar toda tu atención y toda tu fuerza... Su madre todavía durante algún tiempo recibió a sus amigas. Pero como Rajka vio que en aquellas conversaciones ociosas se gastaba mucho café y mucho azúcar, empezó a cerrar la alacena y a guardarse la llave en el bolsillo." epdlp.com |