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El veranillo de San Martín del cónsul Brenner (fragmento) "Qué es eso? —preguntó, susurrando y escuchando con todo su ser—. —Las corrientes —dijo el cónsul—. —Las corrientes —repitió Klara. Y tras un instante añadió—: —Herman no me ha hablado de ellos. Me pregunto si alguna vez me acostumbraré. Hay algo aterrador en su sonido... —Son el sonido del destino. En estas tierras. [...] Al verano siguiente, el Regina reapareció en sus antiguos puertos. Pero su hermoso aparejo había desaparecido y en su lugar había una humeante chimenea de vapor. Tenía un nuevo nombre, «El Futuro», y nuevos propietarios: Hänni y Kumpp. De este modo, la ciudad, la provincia y sus ciudadanos avanzaron gradualmente hacia una nueva era." epdlp.com |