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Un altar para la madre (fragmento) "Frente a la iglesia se había formado una pequeña multitud, muchachos, mujeres y hombres de todas las edades, que se iban agrupando según el grado de parentesco o por casualidad: bastaba con que uno dijera una palabra y otro respondiera para que se hicieran compañía. Yo me encontré solo, y el último. Algunos muchachos levantaron el ataúd a hombros y se encaminaron al campo, con los otros detrás, en fila india. Recorríamos un sendero estrecho y polvoriento, de tierra arenosa, entre explanadas de trigo plagado de amapolas: en derredor se veía más rojo que amarillo, y se sentía un fuerte olor a herbaje verde fermentado al sol, en lo alto volaban en círculo las alondras, pocas, y solo alguna cantaba, las otras querían bajar, pero la presencia humana las importunaba. Una vez que pasaron los hombres, aguardaron un momento, y luego se dejaron caer a plomo como piedras, pero sin batacazo: un metro antes de estrellarse contra el suelo, abrían las alas y con dos sacudidas lograban salvarse, luego se alejaban trotando, adentrándose entre los tallos de trigo. El ataúd avanzaba ondeando. Yo pensaba en mi madre, y me parecía apropiado que el ataúd ondease: mi madre jamás había caminado recta, siempre estaba algo cansada, hablaba poco mientras trabajaba y cada tanto lo dejaba para ir a sentarse bajo las viñas, a la sombra, sin decir ni mu, con la cabeza gacha. Acurrucada de este modo, rezaba en silencio. De vez en cuando, se relamía los labios para humedecerlos, luego se secaba la frente y las mejillas y la boca con un pañuelo que jamás era un pañuelo: podía ser la bolsita de la sal, ya vacía y recién lavada, o las fajas del último hijo que aún conservaba, o un trapo limpio que había sacado de un cajón. Nunca tiraba nada. Creía que ceñir estrechamente con fajas las piernas de los recién nacidos servía para enderezarlas. Antes de levantarse de la mesa, echaba una ojeada para controlar que no quedaran sobras y no se tiraran: se bebía el fondo de los vasos, guardaba la sopa sobrante en la alacena para que las moscas no se pasearan por ella." epdlp.com |