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Adrianópolis. El día de los bárbaros (fragmento) "Aceptaron cruzar el río y entregarse, con la esperanza de que el Imperio les proporcionaría tierras, protección y un futuro. Pero los romanos no tenían un plan real para gestionar a tanta gente. En lugar de aliados, vieron una masa de hambrientos y desesperados a quienes explotar. Los comandantes locales se aprovecharon de su miseria, cobrándoles precios abusivos por comida podrida e incluso intercambiando a sus propios hijos como esclavos a cambio de carne de perro. Fue precisamente esta codicia y la absoluta falta de empatía las que transformaron a unos refugiados que buscaban asilo en un ejército furioso dispuesto a destruir todo a su paso." epdlp.com |