Hipnos (fragmento)Javier Azpeitia
Hipnos (fragmento)

"No olvides, no olvides: tu nombre es Beatriz Vargas. Llegaste a esta clínica como un náufrago a bordo de tu flamante coche rojo en una tarde del mes de mayo de este mismo año. Eras: tu cuerpo envuelto en un batín blanco trazó un laberinto perdido de pasos entre los pabellones; brillaba en sucesivas mañanas salpicado de agua bajo la luz azulada por los baldosines en el baño de tu habitación; se revolvía en duermevela cada noche del verano, semicubierto por las sábanas, buscando un sueño más profundo en el que recogerse. Todo eso fue, sucederá. Sólo hay que avanzar despacio. Porque cada hecho es oscuro, y provoca un haz de caminos del que debemos escoger uno nada más. Uno que no desemboque muy lejos de a dónde queremos llegar. Hay que moldear despacio esos hechos. Obligarlos a acercarse al presente en línea recta.
(…)
Primero reconstruimos el futuro. Luego intentamos que el paciente pase a asimilarlo como algo perteneciente a su pasado, que su inconsciente se convenza de que ya ha ocurrido, sin traumas, para que deje de dirigirse hacia él; para que deje de buscarlo. El futuro, visto así, es un motor imparable: debe suceder. Y sin embargo existe la posibilidad de moverlo, de trasladarlo al pasado, de incluirlo tanto en el consciente como en el inconsciente de los pacientes. Si un hombre sabe que ya ha realizado ciertas cosas, dejará de procurarlas, las despreciará como se desprecian los logros y los fracasos una vez cometidos. Es un efectivo juego de ficción que emerge a la realidad, una añagaza que evita el destino."



El Poder de la Palabra
epdlp.com