|
Gorski car (fragmento) "Stanka no sabe qué ocurre dentro de él, no adivina los pensamientos que pululan en su mente. Ella solo ve que él está en peligro, en un gran peligro, y lo sigue hasta allí, donde estará tranquilo, donde su vida estará a salvo. Ha decidido no abandonarlo jamás, estar a su lado en las mayores dificultades y en los sufrimientos más terribles, y se mantiene fiel a su decisión, siguiéndolo a cada paso, como su sombra. Y por ese gran sacrificio solo le pide a cambio un amor puro y sincero. Ni siquiera sueña que él pudiera separarse fácilmente de ella; no piensa que él ya la considera un obstáculo pesado e importante, del que con gusto se libraría. Satisfecha con la manera habitual en que él la trata, Stanka se entrega por completo a sus pensamientos, en los que el hermoso pasado, su juventud de doncella, ocupa el primer lugar... El viento barre y silba sobre las colinas desnudas por donde se escabullen los fugitivos, golpeándolos con su helada y afilada hoja, y luego continúa su carrera sobre la lisa llanura nevada, sobre aquella blanca e interminable cubierta, hacia la inmensidad envuelta en niebla... Y debajo de ellos serpentea el viejo y canoso Danubio, haciendo rodar sobre sus poderosos hombros innumerables bloques de hielo, cuyo crujido y cuyo sordo y sombrío murmullo se propagan con el viento furioso, infundiendo en el corazón solitario un miedo aún mayor, un dolor aún más profundo... Finalmente, después de ingentes esfuerzos y de pasar mucho miedo, los fugitivos llegaron a Smederevo. Allí se refugiaron de inmediato; la contraseña de Tima les proporcionó todo lo que necesitaban, al menos de momento." epdlp.com |