|
To the Islands (fragmento) "Fue por los asesinatos por lo que llegué a nacer en este país. Fue por los asesinatos por lo que mi primer antepasado ameboideo sobrevivió lo suficiente para convertirse en mi antepasado. Cada día de mi vida se cometen asesinatos para protegerme. Se enseña a la gente a asesinar por mi causa. ¡Oh, Dios! —dijo Heriot con ferocidad—, si existiera un Dios, esta sucia sangre australiana, británica, humana, se habría secado en mí de un rayo cuando nací. [...] Cabalgaban en un silencio roto tan solo por el traqueteo de las piedras bajo los cascos de los caballos. Los árboles, las hierbas y el agua estaban inmóviles como la muerte, y más allá de ellos no había sino roca. Atravesaron una extensión de roca agujereada y arrugada como la lava. ¿Cuántos años tendrá esta tierra?, se preguntó Heriot. Pero no es vieja, acaba de nacer; el mar jamás ha pasado por encima de ella. Fue creada ayer, muerta como la luna. Que algún día venga el mar y la ahogue, y que los peces salgan nadando de los agujeros de las palomas de roca. Cabalgaré con el pelo verde y salvaje por los cañones del mar. [...] El hombre blanco siempre habla y nunca escucha —dijo Justin. Lo siento —dijo Heriot humildemente. Dígale lo que le diga al hombre blanco, siempre tiene algo más que decir. Siempre tiene que ser el último en hablar. Nosotros lo llamamos conversación —dijo Heriot, y se mordió el labio en cuanto hubo pronunciado aquellas palabras." epdlp.com |