Doce de diciembre (fragmento)Yi Sang
Doce de diciembre (fragmento)

"Seguiré respirando en medio de la decepción que no puede morir y la venganza que no puede vivir. Ahora tengo esperanza. No es la esperanza de vivir ni la esperanza de morir, ni nada más. Simplemente espero que la suerte que reclamaré al final no me llegue hasta que haya terminado de escribir este relato aterrador. Es un camino aterrador. La pluma es mi espada final. Quienes nacen en medio de la desgracia deben, en última instancia, llorar ante un destino funesto.
[...]
Mi madre se fue de casa y, antes de que pasara un año, murió también…
—Ah… ¿Su madre también se fue con usted? ¿Y su esposa y sus hijos?
—¿Ellos? Qué va. Mi mujer se marchó de casa y murió hace tiempo. Había dado a luz a un niño… Bueno, en fin, ella murió primero, así que no podía ser de otra manera. A mi madre se la dejé a mi hermano menor y me marché. Pero, para empezar, entre nosotros, los hermanos, no nos llevábamos bien. Con mujer e hijos que mantener, ¿qué iba a hacer yo, si apenas podía ganarme la vida? Por eso me marché, como estoy ahora, viviendo en la pobreza…"



El Poder de la Palabra
epdlp.com