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La isla de Tütarsaar (fragmento) "La fe, naturalmente, fue desgastada como una piedra por los cuchillos de la realidad; y eso pudo suceder porque era una fe infantil, y muy blanda. Y cuando aquel hombre hubo construido con aquella fe infantil la casa de la felicidad y de la soledad, también la piedra se había consumido: era el corazón del que hasta entonces había creado todo. Un vacío se abría allí donde había estado. Y la tormenta irrumpía en su existencia. Aquella tormenta era amargura y tristeza. Una amargura sin fondo, una tristeza sin fondo. No sin motivo, porque no hubiera razones para sentirlas, sino sin fondo, porque procedían del abismo hasta cuya profundidad nadie puede mirar. La vida está ahí para que nos sea arrebatada y nos sea devuelta por la gracia. Pronto quisiera ponerme en camino y decirle a todo el mundo: Viví, y caí en la tentación; me entregué a la gracia y recibí como don una nueva fe. Pregunta, pregunta, pregunta a las nubes y al viento; nadie lo sabe. Detrás de los labios, a dos brazas de profundidad, yace todo el misterio." epdlp.com |