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Madre (fragmento), de Otoños de ensueño "Así llegó también el invierno a mi kasaba. A finales de otoño, cuando, con las primeras heladas, empiezan a amontonarse las nubes sobre Matorac y, sombrías e inmóviles como montañas, guardan un silencio amenazador mientras envían la escarcha seca sobre los rastrojos, alguien -y no se sabe quién- dice en la čaršija, junto a las fuentes de la mezquita o en el han de Sadik: -Ya verás mañana: ¡nieve hasta las rodillas! Y a la mañana siguiente, unas nubes bajas y húmedas pasan ante los cristales de las ventanas, y el solitario dueño del café apoya la frente en el pendžer y se entretiene contemplando el juego de los primeros copos, inseguros; fija la mirada en uno allá arriba, lo sigue hasta que cae al suelo y, satisfecho de que no se le haya escapado, se pone a perseguir otro. La nieve se acumula sobre la tierra helada y sobre los tejados; en algún lugar de la montaña ha llegado hasta la cintura. La gente huye de los copos que la asaltan, se refugia en los halvates y en las cafeterías; en la sala de lectura las cartas chasquean como madera de abeto, y la nieve cae y cae. Presiona las casuchas podridas y tambaleantes de Pavlovac; en las estufas de barro sin encender se oye un zumbido tenue y gris, como el presentimiento de una ventisca lejana. La nieve cae, y la mujer enferma del difunto Ahmed Beba, medio congelada, yace con sus hijos junto a una pared manchada de humedad, esperando a la vecina que ha de traerle un haz de leña; el día es blanco, todos los sonidos están amortiguados, silencio antes de la muerte, y a uno le entran ganas de gritar, mientras la nieve cae. Por la čaršija, una blanca desolación. Durante tres días y tres noches la nieve se amontonó sobre la nieve, y toda la čaršija pareció elevarse, como si hubiera crecido; los pequeños comercios, en cambio, parecían haberse hundido, enterrados, y sólo asomaban de soslayo, oscuros, húmedos y vacíos. En medio de la nieve recién caída, un estrecho sendero; y por él pasa de tarde en tarde algún niño, arrastrando unos pequeños trineos, "ligure", con un haz de leña encima, para que su padre tenga algo que quemar, ya esté en la kahva o en la tienda. O pasa Selim Džafi?, siempre con el pecho descubierto; la nieve se le mete en el pecho y éste se le ve blanco bajo la camisa oscura. La gente se estremece al mirar a Selim y, quién sabe por cuántas veces ya, vuelve a preguntarse asombrada: -¿Cómo puede andar así, aman jarabi, y no tener frío? Amanece tarde en las mañanas de invierno. Muy temprano, al alba, bajan los tješevljani a la kasaba; han abierto camino a través de las enormes nevadas desde la aldea hasta la ciudad, y llevan trozos de nieve helada colgando por encima de la cintura, pegados a las polainas; los bigotes, erizados y rígidos; los turbantes rojos alrededor de las orejas y sobre la cabeza, y bajo los turbantes, sólo los ojos de montañeses, hundidos bajo las cejas, fijos en la huella abierta en la nieve. Los tješevljani arrastran trineos cargados de leña, hundidos hasta la mitad en la nieve, y traen noticias de los terribles ventisqueros de la montaña, de cómo alguien se perdió y de cómo los lobos devoraron a un pastor y un rebaño de ovejas. Cuentan muchas otras cosas duras de la montaña, venden la leña por dos bankas y luego, preocupados y encorvados, desaparecen en la ventisca detrás de Crkovišće. Nota del Traductor y Glosario. Téngase en cuenta que el léxico de Zija Dizdarevi? refleja la particular historia lingüística de Bosnia. Junto al fondo eslavo del bosnio, aparecen voces de origen turco así como préstamos del árabe y del persa, además de formas locales y dialectales. En la traducción se han conservado algunas de estas palabras cuando contribuyen a preservar la textura cultural y lingüística del relato. kasaba: pequeña población de tradición otomana; es el mundo social en el que se desarrollan los relatos de Dizdarević. čaršija: núcleo comercial y público de la población. han: posada tradicional. kahva: café, pero también espacio social de reunión. halvat: estancia o habitación de una casa tradicional. pendžer: ventana. ligure: pequeño trineo rudimentario. aman jarabi: exclamación popular, aproximadamente "¡Dios mío!". prtina: sendero abierto en la nieve. smetovi: grandes acumulaciones o ventisqueros de nieve. vijavica: ventisca. Tješevljani: gentilicio de los habitantes de Tješevo banke: bankas, pequeña unidad monetaria de la época." epdlp.com |