Los empleados (fragmento)Olga Ravn
Los empleados (fragmento)

"El primer aroma que se percibe en la sala, justo al entrar, es suave, a cítrico o a hueso de melocotón. ¿A lo mejor vosotros, los que estáis aquí sentados a la mesa en torno a mí, pensáis que mi conducta es delictiva? Sí, me gusta entrar en la sala. Lo encuentro realmente erótico. El objeto colgante, en él reconozco mi sexo. Es decir, el sexo que poseo en la nave seis mil. Cada vez que lo miro puedo notar el sexo entre las piernas y entre los labios. Se humedece. 
Aun cuando eso no signifique que haya de tener algo ahí. Los cazadores de mi equipo lo llamamos «consolador invertido». Quizá sea una manera grosera de hablar, pero ya he dicho que no he de compartir necesariamente vuestra manera de ver las cosas aquí. Y bien podría ser esa la razón de que me tildéis de delincuente. Humanidad a medias, hecha a base de carne y técnica, demasiado viva.
He quedado plenamente conforme con mi aditamento. Pienso que deberíais hacerlo extensible a más individuos. Soy yo, y sin embargo no lo soy. Ha sido necesario que me transformase por entero a fin de asimilar la nueva parte; ese, según decís vosotros, soy yo. Carne y no carne. Cuando desperté de la operación tuve miedo, pero se me pasó enseguida. Ahora puedo hacer mucho más que cualquier otro. Soy una herramienta sumamente útil para la tripulación."



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