|
Nos lo contó Abu Hurayra (fragmento) "Nos lo contó Abu Hurayra que dijo: Yo era un hombre de La Meca, apegado a sus muros y esclavo de sus ritos, hasta que llegó el día en que la pesadez del alma me ahogaba. Sentía que la religión y las viejas verdades eran prisiones de piedra. Decidí entonces abandonar la ciudad sagrada, dar la espalda a lo invisible y emprender un viaje hacia lo humano, hacia los sentidos y los misterios de la Tierra. Dejé atrás los rezos y salí al desierto a buscar la vida en su estado más puro. Tenía un compañero con quien compartía las dulzuras de la vida y con quien conversaba sobre asuntos del alma y del intelecto. Un día vino a verme cuando la luz del alba hendía el horizonte. Me miró a los ojos y vio el pesado sueño de la costumbre que me tenía encadenado a mi vida ritual, a mis negocios y a mis rutinas seguras. Me dijo: —¿Quieres que te lleve fuera del mundo por un día? Desprendámonos de nuestras ataduras y vayamos en busca de lo que hay más allá. Le respondí: —Entonces hagamos nuestras abluciones y partamos." epdlp.com |