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       Música - 451 álbumes 
 
    
 

MUSICA
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   Grooverider
   Mysteries Of Funk (1998)

   26 DICIEMBRE 2005

   Surgido en las calles de Londres, el drum'n'bass se ha convertido en la gran aportación británica a la dance music de nuestros días. La historia de éste estilo está ligada a varios nombres, los conocidos Goldie y LTJ Bukem, estandartes de la modernidad, pero sobre todo a Fabio, que junto a su fiel colega Grooverider, han sido los auténticos catalizadores de las revolucionarias innovaciones sucedidas en el drum'n'bass. Raymond Bingham, auténtico nombre de Grooverider, comenzó pinchando una mezcla de hip hop, funk y rare grooves, en la emisora pirata Phase 1 FM y más tarde en el club Mendoza de Londres, el after hours por excelencia de la ciudad. Su pasión por los sonidos oscuros y sinuosos le llevó a crear en 1990 un nuevo club, Rage, que se convertiría en el centro neurálgico del jungle y en dónde el hasta entonces desconocido Goldie, daría sus primeros pasos. Los siguientes locales que abrió, Speed y Swerve, siempre junto a su inseparable Fabio, fueron considerados clubs de moda donde todo el mundo quería entrar, desde Carl Craig hasta Björk, pasando por Oasis, Arthur Baker o Richie Hawtin. Creador del sello discográfico Prototype, su primer álbum en el sello Higher Ground, Mysteries of Funk (1998), fue aclamado en todo el mundo y se ha convertido en una referencia imprescindible del sonido jungle. Algunos intentan mantener su identidad musical con el lamentable costo de la reiteración, seguramente sea éste el caso de Raymond Bingham, aunque sus cuidados y acelerados ritmos siempre están llenos de la imaginación que a otros les falta. La prestigiosa revista The Wire, lo calificó como creador del gélido estilo neurofunk y como una de las figuras más importantes que ha producido la música dance británica en toda su historia. Para escucharlo es imprescindible llevar zapatillas cómodas, pues su música es una inyección de ritmo por la vena, la fría y amenazante maquinalidad del que dice que si hay que matar al público con breaks letales, se hace y punto.  © epdlp




   Röyksopp
   The Understanding (2005)

   19 DICIEMBRE 2005

   Torbjorn Brundtland y Svein Berge son el dúo Royksopp, última sensación surgida en Noruega. Influenciados por Erik Satie y por el compositor de bandas sonoras Francis Lai, Röyksopp utiliza líneas de bajo muy similares, aunque menos sugerentes y más encauzadas a crear tensión rítmica. Los dos nacieron en Tromso, cuna de uno de los personajes más importantes del pop de este país, Geir Jenssen, miembro fundador del grupo Bel Canto y alma mater del proyecto Biosphere. Precisamente Geir Jenssen fue el que los animó a grabar su primer trabajo, cuando todavía eran un cuarteto y se llamaban Aedena Cycle, junto a Gaute Barlindhaug y Kolbjorn Lyslo en el año 1994. Más tarde Torbjorn Brundtland junto a Rune Lindboek y con el nombre de Those Norwegians, publica el álbum Karminsky Park (1997), un acercamiento al house más ambiental. En 2001 y ya como dúo Röyksopp, debutan con Melody A.M., trabajo que vio la luz en la prestigiosa discográfica Wall Of Sound, y que recibió las mayores alabanzas de publicaciones como DJ Magazine o Muzik. Su faceta como productores es también remarcable, pues han producido a artistas como Boy George, Felix Da Housecat y el recopilatorio de Bel Canto. Fueron teloneros en sus comienzos de Moby, además de actuar junto a Basement Jaxx, Orbital y Pulp y de participar en numerosos festivales como The Big Chill o Glastonbury. Sus conciertos en directo son una tormenta de ritmos bailables, de aires pop que les llevan a ser comparados con Erasure y The Orb de igual manera. En sus siguientes trabajos, The Understanding (2005), un álbum que cuenta con acompañamientos vocales notables, como los de Chelonis Jones, Karin Dreijer y Kate Havnevik, Junior (2009) y Senior (2010), definitivamente se instalan en las sombras del mainstream. Royksopp crean música ambient con combinaciones de música lounge y funk electrónico con bandas de sonido de películas y ritmos que se escuchan en los clubes, consiguiendo captar la atención tanto de clubbers como de fans del pop-rock. Quizá sea Tromso, el punto de confluencia de Noruega, Suecia y Finlandia y distante unos 600 kilómetros del Círculo Polar Artico, ese lugar del mundo en el que Otto y Ana (los protagonistas del film de Julio Medem), viajaron para comprobar que su propia vida estaba a punto de extinguirse, el causante de esos sonidos etéreos, la música nacida bajo el signo de un existencialismo trágico y supersticioso.  © epdlp




   Recoil
   Unsound Methods (1997)

   12 DICIEMBRE 2005

   Recoil es un proyecto creado en 1985 por el británico Alan Wilder, ex-teclista de Depeche Mode. Antes de integrarse en la banda perteneció a varios grupos de pop-rock como The Dragons, Daphne and the Tenderspots, The Hit Men o Real To Real. Iniciado en el piano y la flauta, en 1981 ingresó en DM sustituyendo a Vince Clarke, que se fue de la banda para formar Yazoo y Erasure. Para las actuaciones en vivo DM requerían la presencia de un experto en sintetizadores y Alan Wilder fue el elegido. En principio los acompañó solamente en sus giras, aunque dos años después su inclusión como miembro oficial fue definitiva con su tercer álbum, Construction time again (1983). Martin Gore, Dave Gahan y Andy Fletcher encontraron en Alan Wilder, el “suplemento” ideal para desarrollar su estilo tecno sintético de carácter accesible, significando un paso hacia la madurez para un grupo que hasta entonces había sido una especie de reunión de amigos. Con Alan en el grupo, el resto no tuvieron que preocuparse prácticamente por el proceso de grabación. Obsesionado por la perfección técnica y por la experimentación sin límites, Alan Wilder ha volcado en su proyecto paralelo llamado Recoil, todas las locuras radicales imposibles de incluir en una banda mayoritaria como DM. En su primer trabajo Hydrology and 1 + 2 (1988), usó sonidos ambientales, repeticiones minimalistas y samplers de ruidos cotidianos para completar un trabajo sombrío y amenazador. En el siguiente Bloodline (1992), una obra de ingeniería con melodías y ritmos cercanos a la Electronic Body Music, fue sin duda su mejor álbum y el más accesible. En 1995 dejó el grupo definitivamente y se consagró a la composición de sus dos siguientes álbumes, Unsound Methods (1997) y Liquid (2000). Vegetariano convencido y un gran admirador de Kraftwerk, Smiths, PIL, Philip Glass y Talk Talk, Alan Wilder sabe, todos nosotros también lo sabemos, que DM desde su marcha no ha vuelto a levantar cabeza. Él era la música y la tecnología en el grupo, el talento que afortunadamente ha volcado en Recoil, un proyecto de expresión sin términos, con innumerables estilos e instrumentación, que se aproxima, en muchas formas, a un sentimiento puro y transparente. En Subhuman (2007), su último trabajo hasta la fecha, nos demostró definitivamente que su música nos enseña a vivir, quizás a morir, a través de una herida abierta.  © epdlp




   Imogen Heap
   Speak For Yourself (2005)

   05 DICIEMBRE 2005

   Formada como pianista y compositora y dotada de una voz que destaca por su creatividad, Imogen Heap es diferente a los demás, pues a pesar de facturar un pop aparentemente accesible a cualquiera, su estilo es inconfundible. Ella es el máximo exponente del llamado sonido“breathy”(voz aspirada o entrecortada), una forma de expresión más que un lenguaje musical. Imogen Heap inició su carrera en solitario con I-Megaphone (1998) y cuatro años después editó junto a Guy Sigsworth y con el nombre de Frou Frou, el álbum Details (2002). Dicen que en algunas ocasiones, la popularidad y el reconocimiento llegan por los caminos más extraños, pues el dúo británico Frou Frou se dieron a conocer mundialmente al incluir una versión de la canción "Holding out for a hero" de Bonnie Tyler, en la banda sonora de Shrek 2. Desde entonces la cantante que más había dado que hablar en el ambiente del electro pop de esos años, elaboró dos trabajos más, Speak For Yourself (2005) y Ellipse (2009), que la situaron en un lugar privilegiado. Sparks (2014), su último trabajo, es sin duda el mejor de su carrera y la culminación de su proyecto. Imogen Heap elabora pop electrónico, mezclado con rock alternativo, a mitad de camino del espacio musical que creó Portishead hace algunos años y que Bjork se encargó de llevar al primer plano. Su destino es explorar las fronteras del pop rock electrónico, un buen ejemplo de lo que la mezcla de un criterio musical adecuado y una voz portentosa pueden siempre conseguir.  © epdlp




   Diana Navarro
   No te olvides de mí (2005)

   28 NOVIEMBRE 2005

   Decía Ray Bradbury que.... “Aunque los hombres no veían nunca la luz de las sirenas, oían siempre su voz, el grito alto y profundo que temblaba entre jirones de neblina y sobresaltaba y alejaba a las gaviotas como mazos de naipes arrojados al aire, y hacía crecer las olas y las cubría de espuma”. Todos sabemos que Diana Navarro vive en los océanos como las sirenas, y que con su voz vigorosa de dulce heroína de cuentos andaluces, nos propone una fusión arriesgada entre la electrónica y el flamenco, que respaldan las formas más raciales de éste estilo. Combinar el flamenco con la música electrónica no es algo tan novedoso, pues hay antecedentes en las producciones de sellos como Ninja Tune (Up Bustle & Out) y Outcaste (Nitin Sawhney), así como en algunas recopilaciones de Café del Mar. Pero el caso de Diana Navarro es diferente, porque su flamenco es puro. Chico Valdivia y Manuel Illán, productores de su primer disco, No te olvides de mí (2005), tienen mucha culpa de ésta fusión y de éste éxito. Los temas del álbum están basados principalmente en el flamenco puro, pero también en los tangos, verdiales y hasta alguno de ellos en la media granaína. Admiradora de Camarón, Diana Navarro que lleva más de diez años en el mundo de la música, una carrera curtida en la copla y la saeta, con colaboraciones con otros músicos, entre ellos el último trabajo de Armando Manzanero, es la principal prueba viviente de que el flamenco puro ha cruzado la frontera de su propia desesperación e inanición, convirtiendo sus notas en huellas de ritmos étnicos y en cultura mestiza con sabor a salitre. Artista descomunal que ha conseguido que una media granaína se convierta en un superventas, la voz que ha situado las palabras embrujo, encanto y duende en el diccionario del sentimiento.  © epdlp




   Pat Metheny Group
   First Circle (1984)

   21 NOVIEMBRE 2005

   Pat Metheny ha sido músico profesional casi la mitad de su vida. Incluso por separado, sin su grupo Pat Metheny Group, las credenciales del guitarrista son impresionantes. Fue profesor tanto en la Universidad de Miami como en el Berklee College of Music, en Boston, cuando aún era un adolescente. A los diecinueve años se unió a la banda de Gary Burton y permaneció con ellos durante tres años (1974-1977). Ha tocado y grabado con algunos de los más innovadores músicos de las pasadas dos décadas: Gary Burton, Sonny Rollins, Paul Motian, Roy Haynes, Miroslav Vitous, Jack DeJohnette, Michael Brecker, Charlie Haden, Ornette Coleman, Milton Nascimento, Herbie Hancock y Steve Reich, entre otros. Su primer disco fue Bright Size Life (1976) con el sello ECM, junto a Jaco Pastorius (bajo eléctrico) y Bob Moses (batería). En él ya presenta las composiciones unidas y comprometidas del líder y su concepto único de lo instrumental. A éste siguieron Water Colors (1977) en el cual grabó por primera vez con Lyle Mays y Danny Gottlieb. Más tarde Pat Metheny Group (1978), New Chatauqua (1979), American Garage (1980), 80/81 (1980), As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls (1981), Offramp (1982) su primera grabación con sintetizador de guitarra; Travels (1983), Rejoicing (1983), First Circle (1984), Song X (1986) junto a Ornette Coleman, el revolucionario saxofonista y compositor de free jazz; Still Life Talking (1987), Letter From Home (1989) su trabajo de mayor éxito hasta ese momento, conciso, con fuerza, inequívocamente melodioso y conmemorativo; Letter From Home es un mensaje de madurez y logros de un grupo en plena forma. Question and Answer (1990), Secret Story (1993), una de sus creaciones más personales, con su factor emocional, crecido como compositor, culminación de lo que había hecho hasta la fecha; The Road to You (1994), We Live Here (1995), Beyond The Missouri Sky (1997), Imaginary Day (1997), Speaking of Now (2002) y The Way Up (2005). Su grupo está formado normalmente por Lyle Mays (teclados), Steve Rodby (bajo), Richard Bonna (voz y guitarra), Antonio Sánchez (batería), David Samuels (percusión) y Cong Vu (voz y trompeta). Son escasos los artistas que improvisan y que logran interesar a una creciente cantidad de público sin que por ello se vea afectado su arte. Más extraño aún es encontrar un artista que pueda ver cómo su público se desarrolla al mismo tiempo que lo hace su visión musical. Pat Metheny, considerado el mejor guitarrista de jazz del mundo, compositor polifacético, productor innovador y pionero con el sintetizador y la guitarra, se encuentra en una posición inigualable, principalmente el resultado de una inteligencia musical insaciable y una energía aparentemente inagotable.  © epdlp




   Sigur Ros
   ( ) (2002)

   07 NOVIEMBRE 2005

   Formada en 1994, la banda islandesa Sigur Ros ha creído conveniente buscar nuevos rumbos a la música que se hace en su país. Su primer álbum Von (1997), no tuvo el éxito esperado, pero eso no les amilanó en su afán de romper esquemas. El encuentro con Ken Thomas, productor de los Sugarcubes, en su segundo trabajo Agaetis Byrjun (1999), los proyectó dónde ellos querían. Los críticos fueron unánimes al aclamar el disco, que fue también un gran éxito comercial en Islandia. La mano de éste productor orientó su sonido hacia otros caminos, dando como resultado el disco más desnudo del grupo, ( ) (2002) y más tarde Takk (2005). Með suð í eyrum við spilum endalaust (2008), es su último trabajo. Sigur Ros está formado por el ex Bee Spiders, Jonsi Birgisson (voz y guitarra), Kjartan Sveinsson (teclado), Georg Holm (bajo) y Orri Pall Dyrason (batería). Si la música de Sigur Ros tuviera que ser etiquetada, el término post-rock sería sin duda el primero en aparecer y también la de grupo "emocional". Sus composiciones son aparentemente simples, aunque al mismo tiempo, auténticas y sinceras. Tratan de explorar el lado oscuro de la música, como un niño que descubre el mundo por primera vez.  © epdlp




   Macaco
   El mono en el ojo del tigre (1999)

   31 OCTUBRE 2005

   Macaco es el apodo con que se conoce al músico catalán Dani Carbonell. Sus composiciones ejemplifican como pocas el mestizaje y la fusión en el mundo de la música, dotándolas de una fuerza y vitalidad difícilmente superables en el panorama nacional. Su mezcla de sonidos latinos, brasileños y africanos unidos al hip-hop, el ska y la rumba catalana convierten a Dani Macaco y su banda de argentinos, colombianos, brasileños y españoles, en estandarte de la Barcelona más globalizada y multicultural. Dani Carbonell proporcionó su voz y energía a las aventuras de gente como Dusminguet, Magia Animal, Dr. No, Ojos de Brujo, Amparanoia y Los de Abajo, antes de publicar su primer álbum, El mono en el ojo del tigre (1999), proyecto hijo del boom de mestizaje latino provocado por Manu Chao con su Clandestino. A éste siguieron, Rumbo submarino (2001), Entre raíces y antenas (2004), Ingravitto (2006) y Puerto Presente (2009). La banda que le acompaña está compuesto por el argentino Martin Fucks (guitarra y voz), los colombianos Carlos Jaramillo (sonidub) y Beto Bedoya (percusiones y voz), el brasileño Sandro Dos Santos (percusión) y los españoles Fran Beltrán (teclados), Salva Suau (batería), Sebi Suárez (bajo) y Marc Artis (teclados). Macaco hace de cada tema una fiesta del ritmo con letras muy cercanas a besar el intelecto y el corazón, su multisonoridad y desparpajo en los escenarios comunican fácilmente con el público, haciéndolo estallar con ritmos que le hacen sucumbir ante el baile. Un intento de tender puentes entre la globalización de raíz y los sonidos contemporáneos, músicas cruzadas y mensajes de vocación universal con el mar como protagonista.  © epdlp




   New Order
   Republic (1993)

   24 OCTUBRE 2005

   Lo que los Sex Pistols iniciaron en 1976 no era solo rock sino algo mucho más sombrío. Joy Division (1977-1980) estuvo directamente inspirado por los Sex Pistols, al iniciar uno de los viajes más oscuros de la historia de la música. Hicieron pedazos el reino del rock componiendo música a un tiempo potente y sutil, pero cargada de dolor. Ian Curtis era su líder, el idealista iluminado que apoyado por los otros miembros de la banda, Bernard Sumner (voz y guitarra), Peter Hook (bajo) y Stephen Morris (batería) se impulsaban hacia lo desconocido. La muerte prematura de Ian Curtis en 1980 precipitó que los otros tres componentes, junto a la teclista Gillian Gilbert incorporada unos meses después, fundaran New Order. Desde entonces, el grupo pop de pasado oscuro se convertiría en una de las mejores bandas de los ochenta, una banda que, al igual que Joy Division, abrió caminos y se constituyó en un referente obligado para la mayor parte de los grupos que aparecieron después. Movement (1981), Power, Corruption & Lies (1983), Low-Life (1985), Brotherhood (1986), Technique (1989), Republic (1993) y Get Ready (2001), fueron sus siguientes trabajos de estudio. Además todos los componentes tuvieron proyectos paralelos, Sumner junto a Johnny Marr (ex guitarrista de los Smiths) formó Electronic; Hook junto a David Potts creó Revenge y posteriormente Monaco, y Gilbert y Morris grabaron solos con el nombre de The Other Two & You. New Order mezcla la música electrónica, el rock, el dance y el punk, con un particular aire romántico, que aglutina públicos heterogéneos, rockeros, ravers, indies, modernos y nostálgicos. En Waiting For The Sirens Call (2005) se sumergieron en el nuevo milenio con su sonido de siempre, melodías lúgubres y pegadizas, enérgica presencia del bajo e inclasificable sonido de los teclados. Después de un trabajo mediocre como Lost Sirens (2013), con Music Complete (2015), volvieron a su sorprendente optimismo y frescura, un álbum que enseña al resto del mundo cómo debe ser elaborada la música pop.  © epdlp




   Ian Simmonds
   Return To X (2000)

   17 OCTUBRE 2005

   En los últimos tiempos la música electrónica ha experimentado una vigorosa vuelta a sus orígenes jazzísticos. La escena actual tiene todos los elementos prestados del género, modernizándolos y adaptándolos a sus necesidades. James Hardway y su Cinematic Orchestra, los brillantes Red Snapper y el británico Ian Simmonds son bichos raros dentro de sus congéneres, pues su música necesita de la experimentación para retroalimentarse. Ian Simmonds, cantante y bajista, formó parte durante la década de los noventa del cuarteto de acid-jazz Sandals, junto a Will Blanchard, John Harris y Derek Delves. Simultáneamente produjo los primeros trabajos del dúo Leftfield y de los Pressure Drop. Tras la disolución del grupo Sandals continuó su carrera en solitario, debutando con Last States Of Nature (1998), un himno al nu-jazz/dark y al estilo downtempo. A este siguió Return To X (2000), un álbum que navega entre la sorpresa y el encantamiento y en dónde su estructura infernal merece estar en una antología del desconsuelo. Más tarde y adoptando el seudónimo de Juryman editó dos trabajos más, The Hill (2001) y Escape to Where (2002). The Burgenland Dubs (2009) y The Right Side Of Kind (2015), son sus últimos trabajos hasta la fecha. Ian Simmonds nos desafía con un jazz turbio y orgánico, misterioso y colosalmente adictivo, en dónde la electrónica más contemporánea se nos presenta completamente desnuda. Ritmos rotos, instantes de placer soberano, la música ideal para observar como anochece durante los próximos años. © epdlp




   Tab Two
   Between Us (1999)

   10 OCTUBRE 2005

   Pioneros del acid-jazz alemán, el dúo formado por Hellmut Hattler (bajo) y Joo Kraus (trompeta) fueron Tab Two. Hablamos en pasado porque su brillante carrera terminó en el año 2001, después de obsequiarnos con ocho álbumes repletos de sonidos sofisticados y elegantes. Mind Movie (1991), Space Case (1992), Hip Jazz (1994), Flagman Ahead (1995), Belle Affaire (1996), Sonic Tools (1997), Between Us (1999) y Zzzipp! (2000) fueron sus perlas. Su música, que ellos mismos denominaron Hip-Jazz, siempre fue difícil de clasificar, pues los innegables ecos de Miles Davis los acompañaban con arriesgadas bases programadas. Hellmut Hattler, fue componente de una las bandas alemanas de rock progresivo más influyentes de los setenta, Kraan. Joo Kraus, bastante más joven que Hattler, le dio con su trompeta ese ritmo relajado con toques smooth y swing que hizo célebre al dúo. Tras su separación Joo Kraus acompañó al grupo De-Phazz en su álbum Death by chocolate y en el 2005 ha editado su primer trabajo en solitario, Public jazz lounge (2005), un cd influenciado por la música sinfónica, recuperando material de Freddie Hubard, Joe Zawinul y Sting y que le logra situar a la altura de los grandes trompetistas actuales de éste estilo, Chris Botti, Till Bronner y Michael “Patches” Stewart. Por su parte Hellmut Hattler, al mismo nivel de gurús del bajo como Ken Taylor y Alphonso Johnson, ha publicado tres discos, No Eats Yes (2001), Mallberry Moon (2003) y Bass Cuts (2004). Tab Two facturaron un jazz de cara amable, de nítida estructura e impecable racionalidad que entre ocasionales rapeados y pequeñas dosis de funk blanco, parecieron entenderse a las mil maravillas con las formas contemporáneas del nu jazz.  © epdlp




   Funk D'Void
   Volume Freak (2004)

   03 OCTUBRE 2005

   Trabajar en una tienda de discos durante siete años sirve para asimilar influencias muy diversas. Se aprende a escuchar y valorar todo tipo de música. Si a eso unimos un influjo natural hacia el techno de Detroit, sobre todo el sonido de la vieja escuela de pioneros como Juan Atkins, Derrick May y Kevin Saunderson, nos daremos cuenta que estamos ante uno de los grandes gurus de la electrónica actual. Lars Sandberg originario de Glasgow (Escocia) es Funk D'Void, elemento fundamental a la hora de crear la escena club de Glasgow, con algunas de sus históricas y legendarias noches en UFO y Nude Photo. Con su amigo Nigel Hayes, y bajo el nombre de Chaser, debutó con un sorprendente álbum, Game On (1994). En 1997 creó su sello discográfico Dark Knight, editando su primer trabajo en solitario, Technoir (1997), un monumental álbum de house, mezclado con la habilidad de un contorsionista. En Dos (2001), demostró que no tiene problemas para saber lo que quiere el público y reaccionar de acuerdo con sus exigencias. Su extraño alias lo adoptó de un oscuro personaje llamado Sir Noise d'Void of Funk, que intervenía de forma periódica en los conciertos de la banda funk Parliament de George Clinton. Asistir a un concierto de Lars Sandberg, es paladear el ritmo, la imposibilidad de quedarse quieto ante el aluvión de adrenalina que destila su música y disfrutar como un enano por los cauces del techno melódico y ambiental. Volume Freak (2004), su último álbum grabado completamente en su estudio de Barcelona, es una inteligente relectura de los patrones musicales que los techno-pioneros de la Motown establecieron hace ya casi dos décadas. Lars Sandberg, uno de los pocos privilegiados que puede presumir de haber enganchado el house, sin ser devorado por él, y que con el tiempo ha evolucionado hacia la escena underground en la que siempre se ha mantenido el techno, añade una nota de color a la crudeza de éste estilo, convirtiéndolo en fuente de vida dónde la música es el verbo.  © epdlp




   Dreadzone
   Biological Radio (1997)

   26 SEPTIEMBRE 2005

   Dreadzone son un grupo inglés formado por Greg Roberts, Leo Williams y Tim Bran, los dos primeros ex componentes de BAD (Big Audio Dynamite), escisión de la banda de punk The Clash. Propietarios del club nocturno londinense Dubwiser, son un ejemplo luminoso de los magníficos resultados de unir la frialdad de los instrumentos electrónicos con el calor de sonidos como el reggae. Han publicado los siguientes álbumes de estudio, 360 Degrees (1993), Second Light (1995), Biological Radio (1997), Sound (2002), Once Upon A Time (2005), Eye On The Horizon (2010) y Escapades (2013). En ellos incorporan su arriesgada apuesta por un sonido espectacular, en ocasiones cercano a la worldmusic, junto a sonidos clásicos más sobrios, más oscuros y dramáticos que incitan al baile. La combinación abrasiva de batería, bajo y diversos instrumentos electrónicos, junto a influencias completamente sorprendentes y un nivel de superación estético sólo comparable a un lienzo a punto de ser plasmado, los convierte en un conjunto audaz que crea el dub más sofisticado que puedas escuchar. La representación máxima del baile como forma de vida, la realidad última de lo visible y lo invisible, el triunfo del ritmo sobre la razón.  © epdlp




   Damien Rice
   O (2003)

   19 SEPTIEMBRE 2005

   En los tiempos en que la música está más hipotecada que nunca por el mercadeo y las producciones de laboratorio, o por la innovación que transita invariablemente por la electrónica, asistimos a la recuperación del oficio de cantautor. El irlandés Damien Rice, ex-componente del grupo Juniper, cantante con pasado de roquero indie cuya evocadora melancolía ha seducido a las primeras de cambio a sus incondicionales, perpetró uno de los debuts más brillantes del folk reciente. Damien Rice sigue la estela de los nuevos cantautores británicos con vestigios pop como Perry Blake y David Gray, mirándose en el espejo de legendarios clásicos como Jeff o Tim Buckley, Nick Drake, Scott Walker o Bob Dylan. Su álbum debut O (2003), fue un trabajo atemporal y anti-moderno, centrado en el amor sin más, que te obliga a detener el tiempo al escucharlo. El disco tuvo la colaboración impagable de la cantante Lisa Hannigan, complemento perfecto a sus canciones sobrecogedoras y de una banda formada por Vyvienne Long (cello), Shane Fitzsimons (bajo) y Tom Osander (batería). Todos ellos volvieron a trabajar en su segundo trabajo, 9 (2006). Guitarras acústicas, melodías sublimes, instrumentos de cuerda, sensibilidad, melancolía, una voz quebradiza y llorosa, una música casi minimalista, con ese toque de recién hecho, casi surgido del horno del corazón, incita a cerrar los ojos y perderte en un paisaje desolado. My Favourite Faded Fantasy (2014), su tercer álbum de estudio, confirma a un genio que quizá pase a la historia de la música por haber viajado más allá de los sueños, revistiendo los sentimientos más profundos de la manera más honesta y sincera en un mundo dónde sobra todo menos las palabras.  © epdlp




   The Rolling Stones
   A Bigger Bang (2005)

   12 SEPTIEMBRE 2005

   La leyenda de los Rolling Stones se remonta al año 1961, cuando Mike Jagger (Gb, 1943), Keith Richards (Gb, 1943) y Jack Taylor (bajo) crean el grupo Little Boy Blue & Blue Boys. Un año después y con la incorporación del guitarrista Brian Jones, se cambian el nombre denominándose como una vieja canción de Muddy Waters “The Rolling Stones”. En seguida la inclusión del baterista Charlie Watts (Gb, 1942), el pianista Ian Stewart, junto a la sustitución de Taylor por Bill Wyman (bajo) los impulsa a lanzar su primer sencillo “Come On”, una versión de una canción de Chuck Berry. En 1964 publican su primer álbum, The Rolling Stones (1964), un disco mayoritariamente de versiones de otros artistas. A éste le siguieron Rolling Stones 2 (1965), con influencias de la música negra americana, y una extensa lista de álbumes a cuál mejor, Aftermath (1966), considerado como uno de sus mejores discos; Between The Buttoms (1967), salpicado por el escándalo en torno a la detención de Jagger y Richards por posesión de droga; Their Satanic Magesties Request (1967), imitando descaradamente a los Beatles; Beggars Banquet (1968) y Let It Bleed (1969), que los encumbra definitivamente en la cima del rock mundial. Ese año se incorpora al grupo Mick Taylor (guitarra), sustituyendo a Brian Jones, que fue encontrado muerto en su casa, víctima de las drogas. Su carrera se reanuda dos años después con Brown Sugar (1971), ya con su propio sello discográfico y Sticky Fingers (1971), el primero que utilizan un diseño de Andy Warhol de unos labios como sello del grupo; Exile On Main Street (1972), Goats Head Soup (1973) e It's Only Rock'n Roll (1974). Este fue el último disco de Mick Taylor en la banda, que fue sustituido por Ron Wood (Gb, 1947). La lista es interminable, Some Girls (1978), Emotional Rescue (1980), Tattoo You (1981), Stiff Life (1982), Undercover (1983), Dirty Work (1986) y Steel Wheels (1989). En 1992, el inesperado abandono de Bill Wyman, relevado por el freelance Darryl Jones (bajo), los deja un poco desamparados. Aún así consiguen reponerse y continúan una carrera todavía más madura y curtida, Voodoo Lounge (1994), Rock And Roll Circus-1968 (1995), Stripped (1995) y Bridges To Babylon (1997). Los Rolling Stones calificados como los chicos malos del pop/rock, en contraposición con los Beatles, que podrían ser considerados los chicos buenos, lo componen actualmente Mike Jagger (cantante), Keith Richards (guitarra), Charlie Watts (batería) y Ron Wood (guitarra). A Bigger bang (2005), es su último trabajo después de ocho años sin editar ningún disco de estudio. En uno de los temas, concretamente “Sweet Neo Con”, critican al Presidente de Estados Unidos, George Bush, catalogándolo como un completo imbécil y en general maldicen a todos los neoconservadores estadounidenses. Es en éste tipo de canciones, y tienen muchas a lo largo de su carrera enfrentándose al poder establecido, dónde se erigen en paradigmas de la contra-cultura, blasfemando contra la sustancia misma del espacio-tiempo y lo que es más difícil, consiguen reunir en esa especie de aquelarre colectivo a gente de tres generaciones en un concierto dónde la autenticidad de la música se erige en protagonista de una existencia.  © epdlp




   Ronny Jordan
   The Quiet Revolution (1993)

   05 SEPTIEMBRE 2005

   Ronny Jordan es un guitarrista inglés nacido al norte de Londres. Con sólo cuatro años empezó a tocar la guitarra acústica de cuatro cuerdas. La música de Wes Montgomery, Charlie Christian y George Benson le confirmaron su ambición de ser músico, dándole una dimensión desconocida al alcance de su instrumento, desvelándole las posibilidades comerciales de la guitarra en el jazz. Con su primer disco alcanzó altas cotas de popularidad y lo identificó como pionero del acid-jazz. Jordan, músico curtido al amparo de los noventa, tiene en sus venas pocas gotas de jazz, fusiona ritmos contemporáneos a los que les añade notas de virtuosismo. Es el jazz bastardo, como lo fueron en su tiempo el blues, el rock-roll o el mestizaje. Sus cinco álbumes hasta la fecha, The Antidote (1992), The Quiet Revolution (1993), Light to Dark (1996), A Brighter Day (2000) y At Last (2003), así lo demuestran. Apoyado en un bajo demoledor que incita al baile y junto a unos músicos que elaboran un muro de sonido, ejecuta una música que suena a acid-jazz con pocos samplers, a soul sin trompetas, a hip-hop sin rapper, dejando que sea la guitarra la que marque la pauta. Ronny Jordan es una demostración de que el jazz puede entenderse de un modo diferente al que marcan los cánones más puristas.  © epdlp




   Orbital
   Snivilisation (1994)

   29 AGOSTO 2005

   Formados en 1989 en una escena rave inglesa, los hermanos Paul y Phillip Hartnoll son el dúo Orbital. Considerados unos auténticos dinosaurios de la electrónica, iniciaron su andadura con un tema de bajo presupuesto que resultó un éxito inesperado, "Chime". Sus dos primeros álbumes, The Green Album (1992) y The Brown Album (1993), fueron elogiados por la crítica, dando una imagen de música dance inteligente y revolucionaria. Las claves de su éxito en directo, a pesar de llevar medio concierto pre-grabado como tantas otras bandas electrónicas, era la pura improvisación. Eso sin olvidar sus gafas-antorchas alienígenas, que ya son todo un clásico dentro de la escena. En sus últimos álbumes Snivilisation (1994), In Sides (1996), The Middle of Nowhere (1999) y The Altogether (2001) siguen ofreciéndonos ese sonido tan particular y personal que nunca han abandonado. Orbital, héroes en más de una ocasión del festival más importante del mundo, el Glastonbury, confeccionan discos eclécticos, divertidos y dinámicos, con ecos de house que te harán mover los pies sin que te des cuenta, pero también ejercicios minimalistas con un descarado acercamiento al pop, el llamado intelligent-techno o techno skiffle.  © epdlp




   Matthew Herbert
   Goodbye Swingtime (2003)

   22 AGOSTO 2005

   Genio de la electrónica, gurú del microhouse y concienciado azote del capitalismo, el inglés Matthew Herbert ha sobrepasado en riesgo e inventiva a muchos de los artistas de su generación. Propietario de los sellos discográficos Lifelike, Accidental y Soundslike, es uno de los músicos más prolíficos e influyentes de la escena electrónica actual. Con su nombre de pila o como Doctor Rockit, Wishmountain, Radio Boy o Herbert, todos sus álbumes son, sin excepción, objeto de culto para los amantes de la electrónica antidogmática y alejada de clichés. Protagonista de una carrera brillante y arriesgada a lo largo de la década de los noventa, su música es capaz de hacer de una bolsa de patatas, tenedores, lámparas, una puerta chirriante o un retortijón de barriga instrumentos tan elegantes como el piano, el violín o el clarinete. Aunque para Herbert ese es un simple medio, no un fin. Sorprendió con Around The House (1998), un disco que exploraba la idea de la música de club en un entorno doméstico. Con Bodily Functions (2001), Herbert alcanzó la plenitud artística. Acompañado por la italoamericana Dani Siciliano, su vocalista de terciopelo y musa gastronómica, dio vida a unos seres que encerraban en sí mismos una reflexión acerca de la identidad y las relaciones humanas, envueltos en un entorno digital de una vitalidad hasta entonces desconocida. Teniendo como premisa la utilización de sonidos corporales suyos y de sus compañeros, Bodily Functions fue el primer disco grabado bajo los estatutos del PCCOM (Contrato Personal Para la Composición de Música), una especie de manifiesto creado por Herbert en el que rechaza la utilización de sonidos previamente creados o sampleados en la creación de música nueva a favor de la originalidad. Con el siguiente álbum Goodbye Swingtime (2003), le devolvió un poco a sus orígenes como músico en una big band de jazz, una oportunidad única para comprobar cómo se puede llevar a Duke Ellington y Cole Porter al corazón del siglo XXI. A éste siguieron, Plat du jour (2005), Scale (2006), Score (2007), la trilogía One (Club, One y Pig), RA.EX032 (2011), The End of Silence (2013), The Recording (2014) y The Shakes (2015). Matthew Herbert, bicho raro de la música experimental, el deep house, el electro y el jazz, desnuda la belleza y la viste de una elegante sobriedad formal llena de erotismo y ternura.  © epdlp




   The Quiet Boys
   Can't Hold The Vibe (1992)

   15 AGOSTO 2005

   The Quiet Boys es un grupo creado a imagen y semejanza de su líder, el compositor y percusionista Chris Bangs, componente entre otros, de los grupos Soundscape UK, junto a Mike Talbot de Style Council, Yada Yada y Mr. Electric Triangle. Sin duda alguna, Chris Bangs ha sido el pionero y figura inspiradora de la escena dance underground británica de los 80's y 90's y ha comenzado a ser una tendencia musical. Productor con el nacimiento del acid jazz y artista responsable de varias grabaciones con los sellos Acid Jazz Label y Talkin' Loud (que produjo el celebrado álbum de Galliano), y más tarde con su propia compañía productora, Thin Air. Quiet Boys, máximos representantes del estilo accid jazz, extremadamente recomendables y de audición imprescindible, han conseguido con sus tres trabajos de estudio, Can't Hold the Vibe (1992), Bosh (1995) y Dazzle (1997), regalarnos los oídos con un sonido marcado por el predominio instrumental sobre los temas vocales, con incursiones en otros estilos como house, jazz-house, reagge, hip-hop y funk. El resultado es un producto virtuoso y con un estilo fascinante. La revista Esquire Magazine consideró a su álbum Bosh, el mejor trabajo de jazz-funk de la historia, un trabajo que recuerda la escuela de cool de Herbie Hancock.  © epdlp




   Sneaker Pimps
   Becoming X (1996)

   08 AGOSTO 2005

   Si el testimonio de una banda es la historia de alguien que escapa de donde procede, Sneaker Pimps siempre han querido huir de Gran Bretaña. Ingleses renegados que se mueven entre las escenas electrónicas de Berlín y Detroit, se dieron a conocer al final de la década de los ochenta con su EP “Soul of indiscretion”, un trabajo de experimentación musical y un temprano ejemplo de lo que más adelante se haría llamar trip-hop. Su primer álbum, Becoming X (1996) y su participación en la bso de Spawn junto a Marylin Manson, les llevó a un éxito que a todos cogió por sorpresa, incluidos los miembros de la banda, que cuando quisieron darse cuenta llevaban 18 meses de gira por Norteamérica. Digamos que el triunfo se comió a la banda, incluida a su cantante, la anglo-indonesia Kelli Dayton, que fue invitada a abandonar el grupo. A partir de entonces el ya cuarteto Sneaker Pimps, Chris Corner (voz y guitarra), Liam Howe (teclados), Joe Wilson (bajo) y Dave Westlake (batería), intentando escapar de la presión mediática, dan un giro a su carrera publicando Splinter (1999), un estupendo ramillete de temas pop post-Bristol, ya con Chris Corner (no confundir con el también excelente Chris Cornell, ex Soundgarden y ex R.A.T.M.), como cantante y líder absoluto. En su último trabajo Bloodsport (2002), vuelven a plantear un nuevo vuelco estilístico caminando ya entre el indie pop, la música de baile y la electrónica ralentizada. Propietarios del cult club Home Taping, un lugar asociado al Instituto de las Artes Contemporáneas de Londres y dueños de su propio sello discográfico, Splinter Recordings, una estupenda rampa de lanzamiento de grupos como Robots in Disguise, Trash Money y The Servant, han dado paso a una suerte de trip-rock con pegada, tremendamente inestable, violento y provocador. Sneaker Pimps escriben canciones atemporales, ricas y a la vez sencillas, con tenues influencias del glam tecnológico de los ochenta, una obra penetrante, colosalmente británica, que los acerca a ese lugar, quizá oscuro y húmedo, donde la historia de la música contemporánea les ha reservado un sitio.  © epdlp




   Adrian Sherwood
   Never Trust A Hippy (2003)

   01 AGOSTO 2005

   El dub ya tiene más de 30 años, pero continúa siendo una de las influencias más enérgicas de géneros como el hip hop y la electrónica. Consiste básicamente en la remezcla instrumental de grabaciones existentes, manipulando y reformando el registro original a base de efectos de sonido. Sus pioneros jamaicanos (King Tubby, Lee "Scratch" Perry y Sly and Robbie) utilizaban el estudio de grabación como instrumento, cogían los éxitos del reggae y le quitaban básicamente todo menos la batería y los bajos. Su cultura, que tuvo mucha influencia en los principios del rap y el ska, fluyó hacia un estilo de baile más lento que se denominó Rock Steady. Los máximos exponentes del dub actual son los ingleses Mad Professor (Neil Fraser) y Adrian Sherwood. Éste último es uno de los productores más importantes del mundo, reconocido en el universo musical por estar detrás de los sellos Pressure Sounds y On-U Sound. Ha trabajado no sólo con artistas dub como, Asian Dub Foundation, Dub Syndicate, African Headcharge y Creation Rebel, sino con gente que nada tiene que ver con éste estilo, The Cure, Garbage, Cabaret Voltaire, Nine Inch Nails, Depeche Mode, Living Colour y Meat Beat Manifesto, los reyes del hip hop industrial vanguardista. Su producción ha sido consistente y abundante a lo largo de dos décadas, pero, curiosamente, siempre había firmado sus trabajos dentro de colectivos o grupos quedándose, discretamente, en un segundo plano. Never Trust A Hippy (2003) es su debut como “músico con cara y ojos”, un trabajo editado por Real World, la discográfica de Peter Gabriel. En ésta obra redonda, Adrian Sherwood nos demuestra que es un gran ingeniero de sonido, reprogramando la música cruda y orgánicamente, colocando el noise en el dub, dominando las brumas rítmicas y rescatándolas del mundo pantanoso, paisajes a cámara lenta dónde los ecos vocales del reggae y los sintetizadores sobrevuelan los restos del naufragio. El maestro del dub europeo nos describe cómo late su corazón de ruido y bajos profundos, envueltos en una nube de humo que resurge de un fuego abrasador.  © epdlp




   Björk
   Debut (1993)

   25 JULIO 2005

   La islandesa Bjork Gudmundsdottir, creció en una comunidad hippie y aprendió a tocar la flauta y el piano. Apasionada por la música clásica, su talento hace que sus profesores se fijen en ella y con tan sólo 12 años, grabe un disco, Björk (1977). A partir de ese momento comienza una historia musical plagada de éxitos, primero con los grupos Exodus, Tappi Tikarass y Kukl. Más tarde y junto a sus compañeros en Kukl, Einar Orn y Siggi Baldursson, formó Sugarcubes (1986-1992), sexteto nacido a partir de un colectivo anarco-cultural llamado Bad Taste Ltd., dedicado a editar poemarios y discos de artistas marginales. En 1992 Bjork siguió su carrera en solitario. Nelle Hooper, responsable de la producción de varios de los clásicos del llamado sonido Bristol, será el encargado de hacer de Debut (1993), su memorable primer disco que la catapulta hacia el estrellato pop. En el segundo, Post (1995), la acompañaron, aparte de Hooper, el entonces emergente Howie B, Graham Murria, componente de los 808 State y Tricky, a quien devolvería el favor participando en su proyecto Nearly God. Homogenic (1997), es un álbum de temas preciosos y dramáticos que nos hablan de estados de ánimos difíciles de definir, con incursiones en el trip-hop y el jungle. Ese mismo año lanza un disco de remezclas titulado, Telegram (1997) y tres años más tarde Selmasongs (2000), banda sonora de la película de Lars Von Trier, Bailar en la oscuridad. Con Vespertine (2001) y recientemente con Volta (2007), Biophilia (2011) y Vulnicura (2015), la intrincada estética musical de la artista, alcanza nuevos niveles de madurez e independencia. Música tranquila, introvertida, llena de susurros y de improvisación, en definitiva verdaderas odas a la melancolía. Bjork, la mujer de la voz sulfurosa, es la cantante islandesa más popular del mundo occidental, cultivando una imagen pública que la describe como una dulce y talentosa freak, de pensamiento sagaz y una fuerte personalidad. Vinculada desde siempre al arte, muestra la diversidad de sus influencias musicales, su habilidad para mezclar elementos del rock, punk, techno y jazz, con ritmos clásicos. Pero además abarca otros estilos, desde el pop más simple hasta el trip-hop, pasando por la big band music, combinando lo mejor de lo acústico y lo más intenso de la electrónica. Una fusión que Bjork ha sabido colorear con sus propios tintes, y con ese toque sutil de ternura e inocencia que la hace única.  © epdlp




   Oystein Sevag
   Global House (1995)

   18 JULIO 2005

   El multiinstrumentista noruego Oystein Sevag creció en una familia que le daba un valor muy alto a la creatividad. Su padre, etnólogo musical, junto a la belleza de los parajes naturales de Noruega fueron desde entonces una de sus principales fuentes de inspiración. Comenzó a tocar el piano a los 5 años y a los 12 la guitarra. Con 19 compuso su primera obra Eplevalsen (El vals de la manzana), con arreglos para gran banda de jazz, que fue interpretada en varios conciertos. Formó parte de varios conjuntos, Craff, Noahs Ark e Ischjazz (junto a su amigo Lakki Patey), así como colaboraciones con el grupo Celeste (banda integrada por Erik Wøllo, Bendik Hofseth, Jan Erik Salater e Inge Forum) y los principales músicos noruegos, Nils Petter Molvær, Paolo Vinaccia, Eivind Aarset y Audun Erlien. En 1989 editó con su propia compañía Siddhartha Records, su primer disco compacto en solitario, Close Your Eyes and See, proclamado disco del año por el Gavin Report Magazine de San Francisco. Oystein Sevag fue el primer artista europeo en firmar un contrato discográfico con Windham Hill Records y a partir de ese momento su música sería comercializada en el mundo entero. Más tarde llegaron Link (1993) y Global House (1995), producción pluricultural en la que amplió el número de instrumentos de proyectos anteriores, incluyendo entre otros el didjeridoo australiano, la percusión del cubano Sergio González y un cuarteto de cuerda; Visual (1996), junto a Lakki Patey, Bridge (1997), grabado junto a la Philharmonic Orchestra en los Estudios Abbey Road de Londres, Caravan (2005) y Space For A Crowded World (2012). Ha escrito la música del documental sobre la vida del pintor noruego Edvard Munch titulado Dance of life. Oystein Sevag, máximo representante de las nuevas músicas, ha tocado todos los palos dentro de este estilo, sobre todo en los aspectos relacionados con el jazz y la fusión, aunque últimamente ha evolucionado a un sonido más acústico, de corte clasicista. Su maestría para crear ambientes y paisajes sonoros evocadores a partir de un material muy simple es notoria, se trata de llegar a un resultado complejo a partir de elementos sencillos.  © epdlp




   Lemon Jelly
   Lemonjelly.ky (2000)

   11 JULIO 2005

   Fred Dreakin (compositor y diseñador gráfico) y el jardinero frustrado Nick Franglen (teclados y programación), éste último acompañante de Primal Scream, Björk y Pulp, forman el dúo anglosajón Lemon Jelly, una formación que parece salida del país de la felicidad. Su primer trabajo Lemonjelly.ky (2000) consistió en una compilación de 3 eps de edición limitada, y con un arte gráfico realmente impresionante. El producto musical recibió las mejores críticas por parte de las revistas Muzik, Echoes, Melody Maker y NME. Gilles Peterson llegó a decir que tienen "el sonido del futuro en el mundo". Lo primero que desprende la música de Lemon Jelly es optimismo. Y eso se contagia en el ánimo de quien la escucha, porque cuando te habitúas a ella es muy fácil de identificar y reconocer al escucharla en cualquier sitio. Comparados con bandas como Zero 7 o Groove Armada, aunque con un sonido más atemporal, calificados como una de las cocteleras electrónicas más brillantes, sorprendentes y refrescantes de la escena inglesa, hacen honor a su nombre (Lemon Jelly: La gelatina que utilizaban los prisioneros de Colditz para duplicar sus planes de escapada). En Lost Horizons (2002), su segundo trabajo, perfeccionaron esas melodías de juguete en technicolor, perfectas para escuchar en un chill-out o en el sofá de casa, entre la acústica y la tecnología más feroz. Clímax elegante, envolvente y refrescante cubierto por una manta de intriga, que transmite estados de preocupación, bocanadas de optimismo y aventura en los límites de lo desconocido. Una recreación de un mundo donde lo digital y lo orgánico se dan la mano para crear algo que poco tiene que ver con el mundo del día a día.  © epdlp




   The Future Sound Of London
   Lifeforms (1994)

   27 JUNIO 2005

   The Future Sound of London (FSOL), que a veces firman sus discos como Amorphous Androgynous, es un dúo británico formado por Brian Dougans y Gary Cobain. Los dos, junto al ingeniero de sonido Yage y al artista gráfico Buddy Riphead, autor de las extraordinarias imágenes que acompañan sus discos, conforman un concepto musical que rompe con las etiquetas establecidas. Sus primeras creaciones se centran en el trance, el house y el techno, elementos que sintetizaron en su primer disco, Accelerator (1992). Su siguiente álbum Lifeforms (1994), se sumergió en la electrónica etérea, con paisajes sonoros que recordaban a Tangerine Dream o a Brian Eno, pero con una sensibilidad moderna. Más tarde editaron ISDN (1995) y al año siguiente Dead Cities (1996), compendio de la música electrónica más arriesgada de los noventa, con breakbeats, ritmos martilleantes, techno de muchos quilates, ambient introspectivo donde todo tiene cabida. El álbum está considerado como el máximo exponente de la modernidad musical. La música de FSOL demuestra que, a pesar del apático panorama actual del techno, todavía se puede enriquecer y transformar el sonido, descubrir otras realidades musicales, abrir un nuevo camino de exploración sonora. Un juego entre el realismo y el surrealismo, entre los recuerdos de un pasado aún feliz y las profecías acerca de un futuro de incertidumbre y desesperanza.  © epdlp




   Tears For Fears
   Everybody loves a happy ending (2004)

   20 JUNIO 2005

   Al principio de los años ochenta los británicos Roland Orzabal y Curt Smith formaron un grupo de ska llamado Graduate. La experiencia no fue muy reconfortante, pues en 1981 decidieron reconvertirlo en banda de synth-pop y adoptaron el nombre de Tears For Fears. Este apodo está basado en el libro "Prisioneros del dolor" de Arthur Janov, que consiste en enfrentarse a los miedos de la infancia. Su gran impulso mediático vino con su primer single "Mad World", producido por Chris Hughes, ex-batería de Adam And The Ants, y que llegó al número 3 de las listas británicas en 1982. Más tarde apareció su primer álbum, The Hurting (1983), un trabajo meditado, melódico e infeccioso que revolucionó la escena pop inglesa. A éste siguieron Song from the big chair (1985), que mostraba un sonido más modernizado con influencias soul y el psicodélico The seeds of love (1989), un intento de combinar piano de cola y cuerdas vocales en un estilo que recordaba al de los Beatles. Tras éste extraordinario trabajo, Curt Smith abandonó la banda para empezar una carrera en solitario, y en la que en 1998 adoptaría el seudónimo de Mayfield. Conservando el nombre de la banda, Roland Orzabal ya en solitario, editó Elemental (1993) y Raoul and the kings of Spain (1995), en el que perseguía un sonido más sofisticado dirigido a un público más selectivo. Everybody loves a happy ending (2004), su último trabajo, es la vuelta del dúo original tras su reconciliación. Roland Orzabal y Curt Smith que llevaban nueve años sin hablarse, vuelven a demostrar el talento de una banda que sabe hacer canciones pop, con sonidos y concepción brillantes. Los TFF que siempre han querido expandir sus horizontes líricos, hablan del amor, del hombre y de su mundo interior, una temática en que las letras son mucho más oscuras y depresivas que su música luminosa, el testimonio de un grupo que deja claro que tiene una vida propia más allá de los recuerdos.  © epdlp




   Lamb
   Lamb (1996)

   13 JUNIO 2005

   Mientras Portishead y Massive Attack, emblemas del movimiento trip-hop, todavía no saben cómo salir de la oscuridad en la que se han metido, Lamb (los ingleses Louise Rhodes y Andy Barlow), han trabajado en silencio su receta para combinar los adrenalíticos sonidos del drum'n'bass con la serenidad del downtempo. Su dulce desesperación nos deja impávidos y sumidos en esa letanía que producen las cosas bellas y con sentimiento. Lamb (1996), Fear of Fours (1999), What Sound (2001), Between darkness & wonder (2003), 5 (2011) y Backspace Unwind (2014), son sus seis álbumes, cuyo fin último es formar parte de la enciclopedia del amor y la melancolía. El dúo Lamb no ha venido a cambiar el trip-hop o a inventar un nuevo estilo musical, sino a descubrir lo mejor de la belleza que se genera cuando hay pasión y entusiasmo por la música, y sobre todo cuando lo que más se quiere es reflejar estados de ánimo. Sus actuaciones en directo demuestran su virtuosismo como banda, en la que destaca la figura de Louise Rhodes (descalza y bebiendo té como una descosida), una voz llena de fuerza y compasión, que genera tranquilidad y desesperación. El sonido de Lamb explora la oscuridad salvaje, las conversaciones privadas intensas y cautivadoras que se convierten en poesía. Todo un recorrido por la fragilidad, tristeza y soledad humana.  © epdlp




   Nils Petter Molvaer
   Khmer (1997)

   06 JUNIO 2005

   El jazz menos académico se ha configurado como uno de los ingredientes más habituales de la música de club y la electrónica downtempo. El trompetista y compositor noruego Nils Petter Molvaer es una de las figuras más importantes de esta nueva corriente sin prejuicios que combina jazz y electrónica en busca de una nueva creatividad contemporánea. Considerado el padre del electro jazz, factura un jazz híbrido con poso orgánico que tiende vínculos entre el Miles Davis más abstracto y vanguardista y los flirteos con la electrónica de Bugge Wesseltoft, Erik Truffaz y Marc Moulin. A final de la década de 1980, fue parte de uno de los mejores grupos del jazz escandinavo, Masqualero. Y desde que publicara en 1997 su disco Khmer, un trabajo que ha sido tomado como modelo por muchos artistas y que figura en todas las selecciones de los mejores discos de jazz de los últimos tiempos, dejó sentadas las bases de su sonido, una base jungle, una guitarra punzante y el timbre y el fraseo apasionadamente melancólico de su trompeta. Sus siguientes trabajos, Solid Ether (2000), NP3 (2002), ER (2005), Hamada (2009), Baboon Moon (2011) y 1/1 (2013), con el multistrumentista alemán Moritz von Oswald, no hacen sino realzar esa sensibilidad excepcional que lo ha llevado a ser uno de los músicos más solicitados e innovadores del mapa musical contemporáneo. Nils Peter Molvaer sabe que una pieza musical nunca está realmente acabada, y que la producción y la composición son procesos en constante evolución, por eso ha incorporado al jazz el potencial liberador de la música de baile, mezclando la improvisación jazzística con el techno, el house, el downtempo, el breakbeat, el ambient o el drum'n'bass, en una línea renovadora con resultados espectaculares. Su música habla por sí misma.  © epdlp




   Mr. Scruff
   Trouser Jazz (2002)

   23 MAYO 2005

   El sello independiente Ninja Tune ha dado cabida desde hace quince años a la música electrónica, y especialmente al jazz, big beat, hip-hop y a la música experimental. Mr Scruff, seudónimo del británico Andy Carthy, es uno de los máximos representantes del sello que dio nombre al estilo trip-hop. Conocido en los circuitos europeos de música electrónica por sus fusiones de jazz, downtempo y ritmos abstractos, intenta hacer música sin pretensiones, auténtica y original. Su filosofía es sencilla, si la música es el alimento del amor, a nadie le gusta pasarse la noche a pan y agua. Tras un principio de carrera underground, su primer álbum Mr. Scruff (1997) así lo avalaba, ha conseguido con los siguientes Keep It Unreal (1999), Trouser Jazz (2002), Mrs Cruff (2005), Ninja Tuna (2008) y Friendly Bacteria (2014), colocarse en primera línea del freestyle más inventivo. El freestyle no es sólo técnica, sino también buen gusto, y Andy Carthy se identifica con los dos. Así lo demostró en sus aclamadas actuaciones en Benicassim 2000 y el Festival Sonar 2002. El que Madonna dijera que era admiradora suya no fue el fin de su carrera, pues piropos semejantes son capaces de arruinar una trayectoria emergente. El rey del desaliño, como a veces se le llama, es además un original dibujante que plasma a la perfección en las portadas de sus cds, ese enfoque trasgresor que da a su música la condición de descriptiva y fresca. Un espejo de su propia evolución.  © epdlp




   Bel Canto
   Shimmering, Warm & Bright (1992)

   16 MAYO 2005

   Tras la desaparición o hibernación de Cocteau Twins y Dead Can Dance, los noruegos Bel Canto son la única de estas tres leyendas que se mantiene generando música sublime para el deleite de nuestros sentidos. Con más de 17 años de trayectoria musical, el dúo que anteriormente era un trío (Geir Jenssen lo dejó para encargarse del proyecto electrónico Biosphere), compuesto por Anneli Drecker (voz) y Nils Johansen (teclados, guitarra y violín), elaboran una música ecléctica con acordes melancólicos y tristes llena de luminosidad. La inigualable interpretación vocal de Anneli Drecker, en ocasiones evocando los tribales cantos joikk de Noruega, mezcla antiguos enigmas junto a la sofisticación moderna, lo que al final produce una experiencia mágica. Hasta la fecha han editado seis álbumes de estudio, White Out Conditions (1987), Birds of Pasage (1990), Shimering, Warm & Bright (1992), Magic Box (1996), Images (1999) y Dorothy's Victory (2002). Fueron los encargados de crear la música original de los Juegos Olímpicos de invierno en Lillehammer. Paralelamente Anneli Drecker ha publicado dos cds en solitario, Tundra (2001) y Frolic (2005), mientras que Nils Johansen ha grabado dos discos en solitario, Cho Oyu 8201m – Field Recordings From Tibet (2006) y la banda sonora de Im Schatten [2012]. Bel Canto, pioneros de la expansión de la música electrónica europea, incluidos en los géneros del world beat, ambient y el dark ethereal, viajan en el tiempo cada vez que crean e interpretan su música.  © epdlp




   Especialistas
   Un pez en mi maleta (1998)

   09 MAYO 2005

   Actualmente el termino mestizaje no significa gran cosa cuando se trata de definir a una banda, es una palabra pervertida a la que se han apuntado todos. Para ser un grupo mestizo hay que poseer cultura musical y Especialistas la tienen a manos llenas. No han inventado nada, pero tampoco nadie se parece a ellos. Su trabajo de experimentación y mezcla de estilos y su obstinación en importar sonidos afro-latinos, les ha llevado en 14 años de carrera de ser pioneros a posicionarse en la vanguardia de la revolución mestiza. El trío zaragozano formado por Santiago del Campo (voz, saxo, flauta y programación), Fernando de la Figuera (guitarra y teclados) y Ramón Marcén (guitarra), a los que se unen habitualmente Laurent Castagnet (batería) y Gonzalo de la Figuera, tío del guitarrista y letrista habitual del grupo, han puesto de relieve su afán cosmopolita y racial en sus seis trabajos, Especialistas (1991), Vapor (1993), Mundo mundial (1995), Un pez en la maleta (1998), Mundo verbena (2000) y Básico (2002), éste último en directo. Especialistas tienen una peculiar forma de mezclar ritmos sobre una base pop. Con cadencias sudamericanas y aderezos africanistas de la rumba zaireña o soukouss y el rai argelino, son capaces de conjugar sin atragantarse lo étnico y latino en clave electrónica. La presencia de instrumentos como los acordeones, violines, guitarras, trompetas y percusiones de todo tipo hace que sus temas sean de lo más bailables y sus directos irrepetibles. Pop global orgánico y exuberante, una manera de reivindicar el espíritu lúdico de la vida.  © epdlp




   October Project
   Falling Farther In (1995)

   18 ABRIL 2005

   Los cambios sociales y culturales de los sesenta desencadenaron una voluntad de superar las fronteras convencionales de la música rock. La integración de los nuevos sonidos con la tradición cultural romántica de la música del siglo XIX, proporcionaron al rock la categoría de arte. Además, se pretendía que la música fuera escuchada y pensada, en detrimento de la meramente comercial y bailable. Es el nacimiento del rock sinfónico y progresivo. October Project son una representación de ese tipo de rock, mezclado con altas dosis de melancolía. Sus tres álbumes de estudio, October Project (1993), Falling farther In (1995) y Different eyes (2003), demuestran que prácticamente nadie suena como ellos. Mary Fahal, cuya voz de contralto tiene mucho que ver con su éxito, Emil Adler (teclados), Julie Flanders (autora de todas las letras), Marina Belica (teclados) y David Sabatino (guitarra), son los responsables de esa música delicada y épica, inimitable y hermosa que invita a viajar por atardeceres fantasmales, donde el paisaje es un punto de referencia. En el 2005, October Project piensa sacar al mercado su cuarto álbum, únicamente con tres componentes, Emil Adler, Julie Flanders y Marina Belica. Mientras, Mary Fahal la excepcional cantante, ha abandonado el grupo para seguir su carrera en solitario con su primer trabajo, The Other Side of Time (2003). Seguirán siendo el mismo grupo, la misma música, puede ser que la misma melancolía, pero todos sabemos que les faltará una parte vital, Mary Fahal, la voz que los elevó a la categoría de grupo mágico y oculto.  © epdlp




   Gotan Project
   Inspiración - Espiración (2004)

   11 ABRIL 2005

   En los confines de la música argentina (Tango, Milonga...) y la música electrónica se ha creado de una forma casi artesanal un nuevo concepto llamado Gotan Project. Desarrollado por Philippe Cohen Solal, Christoph H. Mueller y Eduardo Makaroff, está apoyado por un gran número de músicos alrededor del mundo, como Gilles Peterson, Thievery Corporation, Peter Kruder, Raphael Sebbag, y Toshio Matsuura de UFO, Paolo Scotti (Studio Uno), Jazzanova, Rainer Trüby, Les Gammas, Herbert, Mr.Scruff, Jason Bentley (Bossa Nova Club L.A.). Su primer álbum, La revancha del tango fue uno de los trabajos más esperados del año 2001. Desde el lanzamiento de los primeros 10", la música de este trio ha tomado parte en más de 25 recopilatorios distribuidos en todo el mundo por algunos de los mejores sellos como: Compost, Guidance, Mercury, entre otros. Gotan Project utiliza la voz, el bandoneón,la guitarra, el piano o el violín tomando protagonismo sobre bases sintéticas. Con Inspiración - Espiración (2004), siguen construyendo ese hermoso puente entre el sentimiento de la música argentina y la energía y magnetismo de la música electrónica. Un nuevo concepto ha nacido: la electrauthentica.  © epdlp




   Jonny L
   Magnetic (1998)

   28 MARZO 2005

   Considerado el hijo pródigo del drum'n'bass, el británico Jonny L (John Lisners) ha dado un paso de gigante para ganarse la categoría de clásico del género. Sin prestar demasiada atención a su entorno y sin dejarse llevar por el aburrimiento que parece haberse cernido sobre la escena jungle, Jonny L se ha aislado por completo de ella. Desde ese lugar de privilegio que la historia de la música electrónica le ha concedido, rearma el estilo, alumbra el ritmo y nutriéndose de él construye ciencia sonora de primera. Sus cuatro trabajos hasta la fecha, This Time (1996), Sawtooth (1997), Magnetic (1998) y 27 Hours A Day (2003) son todo eso, una deslumbrante fantasía hardcore. También tiene un proyecto paralelo llamado True Steppers junto a Andy Lysandrou, fundador del legendario sello discográfico Boggie Beat Recordings. Ajeno a los clichés del techstep o de ciertos toques latinos que siguen marcando la pauta en la escena drum'n'bass, Jonny L es ese meteorito venido del espacio al mundillo del tambor y el bajo, una bala de cañón cargada de bilis, dudas y breaks como apisonadoras, que consiguen que el drum'n'bass transite todavía por encima de nuestras cabezas como una cabalgata de las valkirias de la modernidad.  © epdlp




   Transglobal Underground
   Psychic Karaoke (1996)

   21 MARZO 2005

   Productores y músicos británicos de origen indo-pakistaní, Transglobal Underground son una unión perfecta para intentar traducir sobre el escenario las emociones propias de las pistas de baile. Su interés en la construcción de atmósferas que matizan su música y la llevan más allá del territorio recreativo, unido a todo un muestrario de elementos pop, ambient, house y dub, tamizan su eclecticismo bien entendido. Formado por una decena de personas, sus principales componentes son Tim Whelan y Hamilton Lee (compositores capitales). El resto de sus miembros es bastante difícil de adivinar, pues van y vienen dependiendo del disco que presenten, aunque de todos ellos destacan las colaboraciones de la cantante Natacha Atlas y del rapper Coleridge. Grabaron su primer single "Temple Head" para Nation Records, un sello creado específicamente para fusionar la música de baile occidental con los ritmos árabes, asiáticos y africanos. Su primer álbum, Dream of one hundred nations (1993), en el que participaron multitud de raperos, percusionistas y cantantes, fue el mejor trampolín para su sonido pluricultural. A éste siguieron, Internacional Times (1995), Psychic Karaoke (1997), Rejoice, Rejoice (1998), Yes Boos Food Corner (2001), Impossible Broadcasting (2004), Moonshout (2007) y The Stone Turntable (2011). Transglobal Underground ralentizan el hip-hop y aceleran el dub, fusionan la música clásica hindú, reggae, bhangra, hip hop y pop de los 80, con una acusada tendencia a lo lúdico. Su labor de integración entre el ritmo, la atmósfera y la melodía culmina con una amalgama de formas que envuelven secretos y sabiduría.  © epdlp




   John Landis Fans
   Songs For The Frozen Latitudes (1999)

   14 MARZO 2005

   Los zaragozanos John Landis Fans son los máximos representantes de la imaginería electrónica de amplio espectro en España. El dúo formado por Arturo Navarro y el mago electrónico Flappi, demuestran que lo que se hace con el corazón, da igual que sea con máquinas o con guitarras españolas, suena bien. Su historia comenzó en el año 1988, con la publicación de su primer trabajo Triskaideikadelika, un excitante cóctel gothic-dub-glam-funk, con influencias de The Cult, Sisters Of Mercy y Sigue Sigue Sputnik. A partir de ahí su trayectoria ha sido totalmente ecléctica. Fueron integrantes del grupo Niños del Brasil, banda en la cual también estuvo Enrique Bunbury, colaboraron en las remezclas de Salomé, Alicia y Planeta Sur en Radical Sonora y en El Viento a Favor y Dudar. Han hecho música para cine y ballet y han estado produciendo para otra gente, como Australian Blonde, Nosotras y Soul Mondo. Su segundo trabajo, Songs For The Frozen Latitudes (1999), un disco lleno de voces y expresiones que tiene las colaboraciones de Amaral, Bunbury, Esperanza Barnes y María la cantante del grupo El Luto del Rey Cuervo. El título del disco está basado en una imagen de un viejo anuncio de Cointreau, en el que un yate navegaba entre el hielo, hacía sol y usaban el hielo de los icebergs para los cubitos de la bebida. Era una sensación contradictoria, el verano y el paisaje congelado. JLF que siempre ha girado alrededor de la innovación, se ha convertido en referencia obligada a la hora de hablar de tecnología, su deseo de hacer algo más atemporal, recuperando al mismo tiempo el concepto de canción pop, con melodía y arreglos los coloca, sin ningún género de dudas, en primera línea del panorama nacional español. Songs For The Frozen Latitudes es el final de esa travesía en la que JLF han buscado su sonido, una producción rotunda y potente que oscila entre atmósferas de soul envolvente, de funk cálido, de pop oceánico y cristaliano o de house elegante y hedonista, y que es el mejor antídoto para navegar entre el hielo.  © epdlp




   The Postal Service
   Give Up (2003)

   07 MARZO 2005

   Si mezclaramos el synth pop de los ochenta, el indie rock de los noventa y la electrónica de dormitorio, amasada y depurada, tendríamos como resultado algo llamado indietrónica y un nombre, The Postal Service. El dueto formado por Jimmy Tamborello (conocido por su seudónimo Dntel y por ser el cerebro de los grupos Figurine y Strictly Ballroom) y Ben Gibbard (cantante y guitarrista de Death Cab For Cutie), han logrado que el pop y la tecnología se den la mano para crear un matrimonio de ensueño. Formados en el año 2001, comenzaron sus composiciones de una manera peculiar, Tamborello que vive en Los Angeles, enviaba las programaciones de los temas a Gibbard, residente en Seattle y éste se las devolvía aportando su peculiar voz y sus afligidas letras (además de guitarras, percusión y teclados). El medio que utilizaban era el correo postal, de ahí su nombre. Give Up (2003) su disco debut, que tiene las colaboraciones de Christopher Walla, compañero de Gibbard en Death Cab For Cutie y las vocalistas Jen Wood y Jenny Lewis, es un ejercicio brillante y oxigenado con una instrumentación efervescente, teñida de oscuros acordes unidos a letras tristes y melancólicas. The Postal Service son la resurrección de Lighting Seeds, una dosis extra de optimismo con unos cimientos naif sobre los que se edifican rascacielos pop.  © epdlp




   Dead Can Dance
   Spiritchaser (1996)

   28 FEBRERO 2005

   Los australianos Lisa Gerrard y Brendan Perry son Dead Can Dance. De origen anglo-irlandés, comparten una visión original y diferente del mundo que les rodea, atreviéndose con un concepto musical totalmente innovador y de altísima calidad, pletórico de sonidos percusivos. Sus ocho trabajos de estudio, llenos de influencias procedentes del Renacimiento y sus estéticas musicales, Dead Can Dance (1984), Spleen and Ideal (1985), Within the realm od the dying sun (1987), The Serpent's Egg (1989), Aion (1990), Into the Labyrinth (1993), Toward the Within (1994) y Spiritchaser (1996), conforman su especial forma de entender la música, una mezcla inteligente de toques étnicos, rock tradicional y también estilos antiguos. Aclamados por la crítica, Dead Can Dance reina ya en su particular tierra musical, aunque el futuro se muestra incierto por la separación física de sus dos componentes, Perry vive en Irlanda y Gerrard en Australia, y por sus respectivos trabajos en solitario. Aprovechando que los caprichos de los músicos son ventanas hacia su intimidad, hay un elemento que es siempre fiel reflejo del tamaño de una banda. Así como a los árboles se les mide la edad contando el número de círculos que tienen en el tronco, Dead can Dance es un árbol centenario, porque su música es el origen de la sabiduría milenaria. Su meta es buscar la belleza perdida, la eterna meta humana de lograr una existencia significante.  © epdlp




   The Dining Rooms
   Tre (2003)

   21 FEBRERO 2005

   Dining Rooms son un dúo italiano compuesto por Stefano Ghittoni y Cesare Malfatti, ex miembro de la banda post-blues La Crus. Formados en 1998, al año siguiente editaron su primer trabajo, Subterranean Modern (1999), caraterizado por el uso de ritmos hip-hop y funk, bajo un manto de melancólicas guitarras. En el segundo, Numero Deux (2001), y ya con el sello Guidance Records de Chicago, penetraron en los sonidos atmosféricos del jazz y el soul minimalista. En Tre (2003) y en Ink (2007), consiguieron reunir a varios colaboradores de lujo que dieron realce y “carácter” al grupo, los vocalistas Sean Martin y Anna Clementi, el batería Leziero Rescigno, el bajista Marcello Testa y Vincent Dalschaert (piano), junto al talento de Maria Arena, autora de los videos que acompañan sus actuaciones. Lonesome Traveller (2011) y Do Hipsters Love Sun (Ra)? (2015), fueron sus últimos álbums. Stefano Ghittoni tiene un grupo paralelo llamado Double Beat, junto a Marco Rigamonti, orientado a la música africana, al funk y al house. Apasionados por el cine, y especialmente de la nouvelle vague francesa, The Dining Rooms, que también han editado algún disco con el nombre de Noorda, hacen trip hop, ambient y downtempo, todo eso reciclado y condimentado con gotas del jazz más actual. Atmósferas nocturnas, estética musical llena de energía e imaginación, serenatas de fragancia con sabor a club privado, una galería de emociones y sensaciones sin tregua que los ha convertido en el grupo de referencia del future jazz y de la escena post electrónica europea. © epdlp




   Recoil
   Bloodline (1992)

   13 FEBRERO 2005

   Recoil es un proyecto creado en 1985 por el británico Alan Wilder, ex-teclista de Depeche Mode. Antes de integrarse en la banda perteneció a varios grupos de pop-rock como The Dragons, Daphne and the Tenderspots, The Hit Men o Real To Real. Iniciado en el piano y la flauta, en 1981 ingresó en DM sustituyendo a Vince Clarke, que se fue de la banda para formar Yazoo y Erasure. Para las actuaciones en vivo DM requerían la presencia de un experto en sintetizadores y Alan Wilder fue el elegido. En principio los acompañó solamente en sus giras, aunque dos años después su inclusión como miembro oficial fue definitiva con su tercer álbum, Construction time again (1983). Martin Gore, Dave Gahan y Andy Fletcher encontraron en Alan Wilder, el “suplemento” ideal para desarrollar su estilo tecno sintético de carácter accesible, significando un paso hacia la madurez para un grupo que hasta entonces había sido una especie de reunión de amigos. Con Alan en el grupo, el resto no tuvieron que preocuparse prácticamente por el proceso de grabación. Obsesionado por la perfección técnica y por la experimentación sin límites, Alan Wilder ha volcado en su proyecto paralelo llamado Recoil, todas las locuras radicales imposibles de incluir en una banda mayoritaria como DM. En su primer trabajo Hydrology and 1 + 2 (1988), usó sonidos ambientales, repeticiones minimalistas y samplers de ruidos cotidianos para completar un trabajo sombrío y amenazador. En el siguiente Bloodline (1992), una obra de ingeniería con melodías y ritmos cercanos a la Electronic Body Music, fue sin duda su mejor álbum y el más accesible. En 1995 dejó el grupo definitivamente y se consagró a la composición de sus dos siguientes álbumes, Unsound Methods (1997) y Liquid (2000). Vegetariano convencido y un gran admirador de Kraftwerk, Smiths, PIL, Philip Glass y Talk Talk, Alan Wilder sabe, todos nosotros también lo sabemos, que DM desde su marcha no ha vuelto a levantar cabeza. Él era la música y la tecnología en el grupo, el talento que afortunadamente ha volcado en Recoil, un proyecto de expresión sin términos, con innumerables estilos e instrumentación, que se aproxima, en muchas formas, a un sentimiento puro y transparente. En Subhuman (2007), su último trabajo hasta la fecha, nos demostró definitivamente que su música nos enseña a vivir, quizás a morir, a través de una herida abierta.  © epdlp




   Pat Metheny Group
   The Way Up (2005)

   06 FEBRERO 2005

   Pat Metheny ha sido músico profesional casi la mitad de su vida. Incluso por separado, sin su grupo Pat Metheny Group, las credenciales del guitarrista son impresionantes. Fue profesor tanto en la Universidad de Miami como en el Berklee College of Music, en Boston, cuando aún era un adolescente. A los diecinueve años se unió a la banda de Gary Burton y permaneció con ellos durante tres años (1974-1977). Ha tocado y grabado con algunos de los más innovadores músicos de las pasadas dos décadas: Gary Burton, Sonny Rollins, Paul Motian, Roy Haynes, Miroslav Vitous, Jack DeJohnette, Michael Brecker, Charlie Haden, Ornette Coleman, Milton Nascimento, Herbie Hancock y Steve Reich, entre otros. Su primer disco fue Bright Size Life (1976) con el sello ECM, junto a Jaco Pastorius (bajo eléctrico) y Bob Moses (batería). En él ya presenta las composiciones unidas y comprometidas del líder y su concepto único de lo instrumental. A éste siguieron Water Colors (1977) en el cual grabó por primera vez con Lyle Mays y Danny Gottlieb. Más tarde Pat Metheny Group (1978), New Chatauqua (1979), American Garage (1980), 80/81 (1980), As Falls Wichita, So Falls Wichita Falls (1981), Offramp (1982) su primera grabación con sintetizador de guitarra; Travels (1983), Rejoicing (1983), First Circle (1984), Song X (1986) junto a Ornette Coleman, el revolucionario saxofonista y compositor de free jazz; Still Life Talking (1987), Letter From Home (1989) su trabajo de mayor éxito hasta ese momento, conciso, con fuerza, inequívocamente melodioso y conmemorativo; Letter From Home es un mensaje de madurez y logros de un grupo en plena forma. Question and Answer (1990), Secret Story (1993), una de sus creaciones más personales, con su factor emocional, crecido como compositor, culminación de lo que había hecho hasta la fecha; The Road to You (1994), We Live Here (1995), Beyond The Missouri Sky (1997), Imaginary Day (1997), Speaking of Now (2002) y The Way Up (2005). Su grupo está formado normalmente por Lyle Mays (teclados), Steve Rodby (bajo), Richard Bonna (voz y guitarra), Antonio Sánchez (batería), David Samuels (percusión) y Cong Vu (voz y trompeta). Son escasos los artistas que improvisan y que logran interesar a una creciente cantidad de público sin que por ello se vea afectado su arte. Más extraño aún es encontrar un artista que pueda ver cómo su público se desarrolla al mismo tiempo que lo hace su visión musical. Pat Metheny, considerado el mejor guitarrista de jazz del mundo, compositor polifacético, productor innovador y pionero con el sintetizador y la guitarra, se encuentra en una posición inigualable, principalmente el resultado de una inteligencia musical insaciable y una energía aparentemente inagotable.  © epdlp




   Eugene Friesen
   Arms Around You (1989)

   30 ENERO 2005

   Eugene Friesen, componente del Paul Winter Consort, es un buscador incansable de nuevos territorios para su instrumento, el violonchello. Entró en el Consort sustituyendo al también cellista David Darling, cuando Ralph Towner, Paul McCandless y algunos otros lo abandonaron en 1970, formando el mítico grupo Oregón. Desde entonces ha combinado sus actuaciones con el sexteto, junto a colaboraciones con otros músicos y grabaciones individuales. Es en éstas últimas dónde su espíritu inquieto ha experimentado más a fondo. Arms Around You (1989), es la obra cumbre de Friesen como compositor e intérprete, uniendo el jazz con la new age, en una fusión instrumental donde sus texturas comulgan con igual devoción la música clásica y lo folcklórico tradicional. Para dar una idea, puede comenzar con melodías que evocan los últimos cuartetos de Beethoven y poco a poco ir trascendiendo a formas más libres del jazz, para acabar en un frenesí de arco alternando con pizzicato. Friesen explica en ocasiones que con sus creaciones pretende imitar el sonido de instrumentos, punteando el suyo con ambas manos. Con esta forma de ejecutar crea en cada una de sus actuaciones atmósferas inigualables, con un estilo propio e inconfundible lleno de matices. Sus preludios instrumentales y poderosos, han escrito una página de lectura obligada en la historia del jazz y la música improvisada. Estamos en el siglo XXI, un siglo en que las artes, los límites, las definiciones y los convencionalismos se irán rompiendo sistemáticamente. En ese momento echaremos un vistazo al siglo pasado y allí estará el cello de Eugene Friesen mirando pasar el tiempo, con su mismo traje de gala, mientras nuestro entorno continúa su incansable revuelo.  © epdlp




   De-Phazz
   Death by Chocolate (2001)

   16 ENERO 2005

   De-Phazz es la abreviatura de Destination Future Jazz. Esta agrupación germana, residentes en Heidelberg y fundada por el compositor y productor Pit Baumgartner, está compuesta principalmente por cuatro músicos curtidos y versátiles. Los cantantes y compositores Karl Frierson, Pat Appleton y Barbara Lahr, junto a Pit Baumgartner (guitarra y samplers), ejecutan pequeñas perlas de ingeniería lounge, mezclada con easy listening, electrónica-orgánica, dancehall y lo que se les ponga por delante. Al trío les acompaña un bongo itinerante, en el que destacan, Jan Fride (batería), Roy Randolf (percusión), Joo Kraus (trompeta), Eckes Malz (teclados) y Otto Engelhardt (trombón). Detunized gravity (1997), Godsdog (1999), Death by Chocolate (2001), Daily Lama (2002), Plastic Love Memory (2002), Natural Fake (2005), Days Of Twang (2007) y Lala 2.0 (2010), son sus ocho álbumes de estudio que los colocan, junto a Saint Germain y Jazzanova, en esa punta imaginaria de un iceberg llamado nu-jazz. La aparición de su canción ¿Something special?, incluida en el cd Death by Chocolate, en un anuncio de tv, aumentó notablemente su popularidad, comparándolos con bandas como Combustible Edison o Pink Martín en versión digital, aunque todo el mundo sabe que son mucho más que eso. Las portadas de sus trabajos, obra del diseñador Olaf Becker, acentúan esa iconografía chic de la que el grupo hace gala. De-Phazz crean un cóctel vigoroso de música de salón que bebe del jazz moderno y el dance más cool, infinidad de gotas de elixir con gusto a glamour y elegancia demodé, todo ello aderezado con buen gusto, nivel instrumental y un estilismo retro de lo más fashion. Un combinado, más batido que agitado, dónde la libertad creativa es su gran baza, el último invento anti-estrés que hace que en tu discoteca por fin brille el sol.  © epdlp




   Sneaker Pimps
   Bloodsport (2002)

   09 ENERO 2005

   Si el testimonio de una banda es la historia de alguien que escapa de donde procede, Sneaker Pimps siempre han querido huir de Gran Bretaña. Ingleses renegados que se mueven entre las escenas electrónicas de Berlín y Detroit, se dieron a conocer al final de la década de los ochenta con su EP “Soul of indiscretion”, un trabajo de experimentación musical y un temprano ejemplo de lo que más adelante se haría llamar trip-hop. Su primer álbum, Becoming X (1996) y su participación en la bso de Spawn junto a Marylin Manson, les llevó a un éxito que a todos cogió por sorpresa, incluidos los miembros de la banda, que cuando quisieron darse cuenta llevaban 18 meses de gira por Norteamérica. Digamos que el triunfo se comió a la banda, incluida a su cantante, la anglo-indonesia Kelli Dayton, que fue invitada a abandonar el grupo. A partir de entonces, el ya cuarteto Sneaker Pimps, Chris Corner (voz y guitarra), Liam Howe (teclados), Joe Wilson (bajo) y Dave Westlake (batería), intentando escapar de la presión mediática, dan un giro a su carrera publicando Splinter (1999), un estupendo ramillete de temas pop post-Bristol, ya con Chris Corner (no confundir con el también excelente Chris Cornell, ex Soundgarden y ex R.A.T.M.), como cantante y líder absoluto. En su último trabajo Bloodsport (2002), vuelven a plantear un nuevo vuelco estilístico caminando ya entre el indie pop, la música de baile y la electrónica ralentizada. Propietarios del cult club Home Taping, un lugar asociado al Instituto de las Artes Contemporáneas de Londres y dueños de su propio sello discográfico, Splinter Recordings, una estupenda rampa de lanzamiento de grupos como Robots in Disguise, Trash Money y The Servant, han dado paso a una suerte de trip-rock con pegada, tremendamente inestable, violento y provocador. Sneaker Pimps escriben canciones atemporales, ricas y a la vez sencillas, con tenues influencias del glam tecnológico de los ochenta, una obra penetrante, colosalmente británica, que los acerca a ese lugar, quizá oscuro y húmedo, donde la historia de la música contemporánea les ha reservado un sitio.  © epdlp




   Mouth Music
   Shorelife (1995)

   02 ENERO 2005

   En la Escocia del siglo XVIII se hizo popular una tradición musical gaélica llamada “puirt a beul” (música vocal). Tenía un gran ritmo y no poseía letra, y las voces estaban formadas por vocales y sílabas fácilmente adaptables a varios ritmos y era interpretada para danzas. El ejemplo más palpable de ésta herencia es el grupo pop escocés Mouth Music. Radicados en Edimburgo, su música está basada en ésta tradición vocal, a la que se han añadido instrumentos eléctrónicos contemporáneos para crear un sonido nuevo y moderno. La banda, cuyo líder indiscutible es Martin Swan, ha tenido cambios en su estructura interna. Mouth Music (1990), su primer trabajo, tuvo la aportación de Talitha Mackenzie. Los siguientes, Mo-di (1993) y Shorelife (1995), quizá los más vanguardistas, la contribución de Jackie Joyce (voz), Michaela Rowan (voz), Quee MacArthur (bajo), James Makintosh (batería) y Jeremy Black (percusión); y los dos últimos, Seafaring Man (2001) y Scrape (2003), de Martin Furey (violín). En Scrape, Martin Swan da un giro a su evolución prescindiendo por completo de las voces y los elementos electrónicos programados para aplicar su innovación a un repertorio de tipo tradicional con instrumentación acústica a base de dos violines, gaita, percusión y contrabajo. El proyecto de Mouth Music podríamos definirlo como gaélico-afro-pop, con un ligero parecido a Clannad (el primer grupo de la cantante Enya), y a los álbumes de Brian Eno y David Byrne, Bush of Ghosts y My Life, respectivamente. Sonido de raíces intensas, con la voz humana como protagonista de una tradición legendaria.  © epdlp




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